lunes, 31 de diciembre de 2012

¡Gracias papá!

Ayer leía en el blog de Mimos y Teta un artículo sobre el papel de los padres en el puerperio. Tras leerlo reflexioné sobre el papel del papá de D y no puedo hacer otra cosa que darle mil gracias porque desde el mismo parto hasta ahora ha sido exactamente lo que D y yo necesitábamos.

El papá de D fue uno de estos hombres que se negaban en rotundo a entrar al parto, hasta que unas semanas antes me dijo que sí que iba a entrar. Una vez estuvimos en el ajo no pude tener un mejor compañero. Le preguntó a la matrona cómo sabía mirando el monitor que venía una contracción y allí estaba atento para hacerme un masaje y darme calor en la espalda en los momentos complicados. No fue el clásico papá que parece que está animando a un equipo de futbol mientras empujaba... Hizo exactamente lo que necesitaba en cada momento... y por esto te doy las gracias.

Ya pasado el parto comenzó éste nuevo camino en el que nos convertimos en una familia. Individualmente cada uno tenemos nuestro rol... y sin siquiera hablarlo hemos asumido por completo que mi papel era dedicarme 100% a D y el suyo encargarse del resto de cosas permitiendo así que no me agobiara con nada. No quiere decir que no esté nunca con el peque... de hecho tienen sus pequeños rituales juntos que me encantan, pero es perfectamente consciente de que tanto el peque como yo necesitamos estar el uno con el otro. Hemos tenido una lactancia complicada al principio pero tremendamente placentera ahora mismo y de nuevo le debemos agradecer en parte también a papá éste éxito. No sólo por asumir todo lo extramaternal, sino por su incondicional apoyo en los momentos de grietas, dolor y tomas interminables, lecturas y búsquedas por internet... Aún recuerdo un día en el que al volver del trabajo me dijo que me admiraba por lo que estaba haciendo con el peque...

Hoy por hoy somos una familia, D está a punto de hacer los seis meses. Estamos aún iniciando nuestro camino y encontrándonos con nuestra nueva vida pero sin duda tengo que dar gracias a papá por ser el mejor compañero de parto, por darnos soporte y ánimos durante nuestra lactancia y por estar ahí incondicionalmente. Mil gracias papá, Te quierooooooo!

martes, 25 de diciembre de 2012

La historia de cómo empezamos a colechar

Soy una de esas personas que no consideraba la opción del colecho y seis meses después no concibo otra cosa. En el post voy a contar un poco qué nos ha llevado a ésta opción ni más ni menos respetable que otras...

La primera vez que coleché fue en el hospital al día siguiente de parir. D no cogía bien el pecho... Llanto, cansancio y dolor de pezones hicieron que llamáramos a una enfermera por si al peque le pasaba algo. Vino una enfermera estupenda que además de ayudarme con la posición me dijo que me calmara, me lo pusiera conmigo en la cama y que descansara. Aquello funcionó...

Ya en casa vi que aquello de levantarse a sacar al niño de la minicuna en cada toma nocturna no era ni de coña operativo. Te despiertas por completo y eso no es lo peor... Lo peor es que el niño también se despertaba por completo. Toma de una hora mínimo y además había que esperar para volverlo a poner en la minicuna porque si no se volvía a despertar. Total que de 8 horas con suerte dormía 3. Conclusión: Esto no es viable....

Empecé a ponerlo conmigo en la cama mientras le daba el pecho. La mayoría de las veces me dormía y sólo me despertaba cuando volvía a pedir. El miedo de "no lo chafaré" se fue solito porque me di cuenta de que aún dormida era perfectamente consciente de que D estaba ahí.

Prejuicios salvados y experiencia positiva en lo relativo al sueño me hicieron decidir finalmente que aquella debía ser muestra manera de dormir. Lo hablé con el papá de la criatura y pactamos que así dormiríamos. Al plantearnos el " hasta cuando" ambos tuvimos claro que el plazo lo pondría D.

Desde entonces en la cama somos tres... Y he de decir que lo que empezó siendo una solución de conveniencia "sueñil" se ha convertido en una experiencia estupenda. No sólo duermo muchísimo aún teniendo un niño que demanda varias tomas nocturnas, sino que además tengo un sueño de calidad, tranquilo... Sin desvelos de levantarme para ver si está bien. Sé que lo está porque está pegadito a mi. Abrir los ojos y encontrarse esa mirada limpia y sonriente... o esa carita de paz, tranquilidad y seguridad máxima si aún duerme... no tienen precio.

Sé que la moneda tiene otras caras. Muchos me dicen que no lo sacaré nunca de la cama.... Que no dormiré cómoda. Cuando me dicen esas cosas respondo que duermo cómoda y tranquila y que el día que me pida dormir en su cuarto igual le pido un huequito en su cama porque la que no voy a poder dormir soy yo :-)

Fuera de coñas.... Defiendo el colecho como la forma de dormir que a nosotros nos ha funcionado. No creo que sea mejor ni peor que otras formas de dormir. Simplemente es la nuestra. Dulces sueños!!!!

jueves, 20 de diciembre de 2012

24x7...

Hasta hoy eso es lo que he sido... Mamá 24x7. Todo mi tiempo para ti... Hoy mamá tiene que volver a ser algo más aparte de mamá... Ésta mañana al dejarte me he sentido rota. Sé que quedas en buenas manos, pero no son las mías. Desde que supimos que venías hemos sido un todo. Siempre tú y yo... Juntos. Nuestros paseos mañaneros susurrándote al oído cancioncitas o hablándote de las cosas que veíamos por la calle, alargar el levantarnos de la cama con juegos y risas mañaneras... Todo eso será ahora cosa del fin de semana. Saber que te quedas tranquilo hace que al menos pueda afrontar esto algo mejor, aunque ni en eso he encontrado el alivio. Me siento triste, me faltas... y aunque estés tranquilo sé que también te falto. Siento que te robo un tiempo que es tuyo, pero lamentablemente no puedo hacer nada más que compensarlo con mil besos, mil caricias, teta y todo mi tiempo fuera de estas que hoy califico de "horribles 8 horas".