lunes, 29 de abril de 2013

¿Cuántos ingenieros infomáticos hacen falta para montar una sillita de coche?

La historia empezó en la tarde del domingo. Papá informático y yo habíamos estado hablando de que el Matrix se le estaba quedando pequeño. Los arneses ya le quedaban más abajo de los hombros, los pies hiper encogidos y no era cuestión de alargar la situación, así que aprovechando la tarde dominguil decidimos instalar la silla.
Aprovechando una siesta del peque con papá informático me pillé la silla bajo el brazo (mentira, no veas vaya cacharro inmenso y cómo pesa) y fui camino del garaje.... Llegué allí y saqué el libro de instrucciones para el montaje (primer error de madre colocadora de sillas primeriza.... las instrucciones se leen antes de bajar al garaje, para que de tiempo a asimilarlas y para tener una luz decente para leerlas). Después de un rato dándole vueltas a la silla y mirando los puntos en el coche me puse al ajo... Tardé un ratito, pero conseguí colocarla... El problema vino para ponerle una pieza llamada "anclaje de Toptether" (y eso que eh lo que eeeeh?) Pues nada, básicamente es una correa para ampliar la seguridad del anclaje de la silla. Y ahí comenzó el problema.... uno de los extremos está en la parte de atrás de la silla, hasta ahí fácil... y el anclaje del coche dondé coño está? Venga a buscar... vacía el maletero... usa el móvil de linterna por si es un minidetalle y no lo veo con la luz que hay.... y nada, que aquello no aparece... En la desesperación ya me pillo el manual de instrucciones del coche. Toma tochacoooo! Suerte que viene en el índice un capítulo de seguridad infantil. Allí me voy directa y aparece un apartado del famoso, aunque para mi hasta ayer desconocido "Toptether". En el apartado aparece un dibujo de dónde está teóricamente el tema... y me vuelvo al maletero con la idea de que aquello no estaba donde el dibujo lo ponía porque yo ya había rebuscado hasta en el último milímetro sin éxito... Nada, el Toptether de las narices sigue sin aparecer... Vuelvo a meter de nuevo todo en el maletero y me voy a casa en busca de refuerzos... Papá informático y D ya estaban en pie comiendo mandarinas y les conté a ambos la batallita de la colocación de la silla. Total que vamos los tres rumbo al garaje en busca del Toptether perdido... Papá informático terminó metido literalmente en el maletero... Mientras, D nos miraba con cara de saber que tenía a unos inútiles como padres (lo siento peque, te tocó). Finalmente después de un rato dando mil vueltas decidimos subir y recurrir a la mayor enciclopedia del mundo "Interné". Ya sé que es lamentable que no hayamos llegado a esa conclusión antes, pero la especie humana tiene ese defecto... o es que aquí alguien se ha leído las instrucciones del vídeo antes de intentar usarlo???

Mientras D y yo teteábamos, papá informático se adentró en el mundo de la seguridad automovilística infantil.... llegando a la conclusión de que el puñetero Toptether en nuestro coche es un accesorio opcional y aunque viene preparado para instalarlo no está!!!! Jodeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer!!! No se les podía haber ocurrido ponerlo en las instrucciones en lugar de tener a dos personas adultas y un bebé buscándolo durante horas??? Asumiendo la situación, por el momento la silla se va a quedar sin enchufar al Toptether de las narices...

Cuando parecía que ya todo había terminado, ésta mañana hemos tenido el último capítulo del culebrón "la silla nueva"... Salimos de casa (corriendo como todas las mañanas), sentamos al peque en su flamante silla y cuando vamos a cerrar el arnés aquello que no cierra... Venga a darle vueltas, pero es que sólo encaja de una manera... no puede ir de otra forma! Total, que el enano terminó de nuevo en el Matrix, que afortunadamente allí seguía en el sillón de delante del coche y el padre durante medio trayecto intentando cerrar el arnés en el asiento de atrás.... Finalmente parecía que se había atascado y lo consiguió después de unos 10 minutos.

Lo dicho, no sé cuántos ingenieros informáticos hacen falta para montar una silla del coche y para poner a un bebé, dentro. A día de hoy, lo único que puedo afirmar es que son más de dos.

lunes, 22 de abril de 2013

Mi mundo por una teta extensible

Cada vez se me hace más complicado llevar al peque en el coche mientras conduzco. Supongo que es un problema muy habitual pero pufff yo es que lo llevo mal mal mal. Estamos ahora mismo en pleno momento curiosil y aquí D no para quieto. Si a eso le añadimos el hecho de que aún va en grupo 0+ y a contramarcha pues pack completo.

La semana pasada hubo perreta apoteósica. D es de estos niños que nunca llora, y claro, cuando lo hace no es que lo lleve mal... Es que lo llevo fatal. Íbamos en coche y al principio empezó a mostrarse incómodo. Cuando lo veo así la táctica es cantarle su cancionero preferido... Cinco lobitos versión pro teta (un día la escribiré en el blog), la araña pequeñita, debajo de un botón, versión tuneada del barquito chiquitito o ya en momentos muy extremos acudimos a White Flag de Dido (se la conoce desde el barrigón y le calma mucho)... El caso es que ni Dido funcionó y la cosa fue en aumento... Tanto es así que decidí pararme y sacarle de allí. Lo puse a la teta y se calmó... Mientras, rezando para que no pasara un guardia civil y pidiera explicaciones (esto con la teta fuera puede ser un poco subrealista). Cuando ya parecía que las aguas habían vuelto a su cauce volví a sentarlo en la silla y automáticamente retomó el llanto exactamente donde lo había dejado... Repetimos la operación teta combinándola con canciones y caricias... Después de más de una hora parados ya empiezo a pensar... ¿y cómo coño salgo yo de aquí? Y claro... Comodín de la llamada fruto de la desesperación (al padre de la criatura). Le cuento la historia y después de escucharme y calmarme, empieza a contarme estupideces para hacerme reír (es que papá vale un Potosí). Finalmente, después de unas risas, mientras D y yo teteábamos, colgamos. Acto seguido vuelvo a poner al enano en la silla y voilá... Tan tranquilo a leerse su etiqueta de advertencia de desactivar el airbag (el nene, que me ha salido desconfiado, porque mira que le he dicho veces que mamá lo lleva quitado, que esté tranquilo).

Después de ésta vez ha habido varios momentos de tensión, aunque ya voy mentalizada... En éstos primeros meses de maternidad novatil he aprendido que la puntualidad con un peque es muy relativa. Él manda y si tengo que sacarme la teta en plena autovía y estar parada más de una hora para que no llore pues lo hago... y lo llevo con deportividad. Y es que en éstos casos cómo molaría tener una teta extensible verdad???

martes, 16 de abril de 2013

Sí se puede!!

Estoy un poco monotema (lo sé). El caso es que ayer fui a un encuentro organizado por la matrona de un CAP para que las futuras mamás escucharan las vivencias de mamás con experiencia en lactancia materna.Ya hubiera estado guay tener testimonios de mamás de verdad con problemas de verdad, que la teoría es muy bonita..., así es que pillé al enano y allí que fuimos.

Bueno el post no va de esto, pero lo he iniciado un poco porque había varias experiencias de destetes por la vuelta al trabajo y me he dicho... Hay que escribir un post diciendo que es completamente posible volver a trabajar y continuar felizmente con la lactancia, para que si alguna mamá con futura incorporación al trabajo se anime conociendo experiencias positivas. 

Así es, que sí que se puede!! Lo que pasa es que hay que montárselo bien. Os cuento mi experiencia...

Trabajo a jornada completa e intensiva, así que el peque está aproximadamente 9 horas sin teta. Empecé a trabajar cuando D tenía poco más de 5 meses y por ese entonces sólo tomaba teta. Continuamos hasta poco más de 6 meses sólo con LM a base de lo que me sacaba fresco en 2 extracciones (madrugando y en el trabajo) y la reserva congelada. Empezamos a introducir sólidos muy poco a poco. Siempre aprovechando mi ausencia... A los 8 meses ya hacía dos comidas con sólidos y de postre siempre LM...
Hoy por hoy, camino ya de los 10 meses sigue tomando sus postres. Continúo sacándome leche de lunes a jueves para dejarle fresca para sus postres y el lunes tiramos de congelada (que aún hay). Está empezando también a comer algún sólido estando conmigo, aunque lo normal es hacer full LM desde que llego del trabajo hasta el día siguiente... Así es que se puede... No hay que destetar... Si tuviera que decir las claves para continuar con la lactancia a pesar de la incorporación al trabajo, para mi son las siguientes (no necesariamente por éste orden):

1) Empezar aproximadamente un mes antes de la reincorporación a llevarse bien con el sacaleches. No es una relación fácil. Conozco casos en los que no toman leche si no es en el envase original, pero aquí el señor D no ha hecho ascos al Calma de Medela, así que la reserva vino muy muy bien.

2) Colechar. Las tomas nocturnas son importantes. Dormir también. Y la única manera que hemos encontrado para dormir y tetear "all night long" es colechando. Dormimos a pata suelta y a teta descubierta :D

3) La alimentación complementaria es eso... complementaria. Si juntamos la vuelta al trabajo con una reducción drástica de tomas el resultado suele ser un destete precoz. Yo apenas he dado sólidos a D, aprovechamos que eso se lo puede dar cualquiera y así en mi ausencia los toma.

4) Aprovechar al máximo el tiempo juntos!!! Cuando salgo de la oficina llego y antes de comer (yo) se engancha como si no hubiera mañana. Después de la comida las tardes son suyas. Algunas las pasa literalmente pegado a la teta. Otras son un poco más tranquilas.

Sólo nos queda seguir, hasta que ambos queramos... Ya el escollo de la vuelta al trabajo quedó salvado.

¿Y vosotras? ¿También creéis que la lactancia es compatible con la reincorporación al trabajo? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia?

miércoles, 10 de abril de 2013

18 meses sin regla (El paraíso de la amenorrea cortesía de la LM)

La amenorrea en la lactancia es una situación muy habitual y salvo que se prolongue tras la finalización de la misma, es completamente normal (y porqué no decirlo, un gustazo). Hablando en términos médicos, la amenorrea durante la lactancia es de origen hipotálamo-hipofisario, es decir, se debe a la situación hormonal que produce la lactancia. Ésta situación hormonal se ocurre por la elevación de los niveles de prolactina y la disminución de  la producción de estrógenos y progesterona, responsables de la preparación del endometrio para la implantación de un embrión en caso de embarazo. Adicionalmente, disminuye la liberación de las gonadotropinas responsables del proceso ovulatorio. Hablando en cristiano, todo esto quiere decir que el cuerpo de una está a lo que está... lactando y criando a un bebé, y se autoprotege de que se dé un nuevo embarazo impidiendo la ovulación. El cuerpo es sabio y sabe lo que se trae entre manos....

La amenorrea depende de cada mujer, habiendo casos de menstruaciones al mes o dos de producirse el parto (vamos, mala suerte) y otras que se prolongan durante años (yo me he pedido una de estas). Existe un método anticonceptivo asociado a ésta situación conocido como (MELA). La efectividad del MELA cuando los bebés sólo toman lactancia materna (es decir, nada de complementaria, ni agua) y no pasan más de 4-6 horas entre toma y toma es bastante alta, pero no es imposible quedarse embarazada (hay entorno a un 1-2% de probabilidades de quedarse aún cumpliendo con los requisitos) así que ojo si no es lo que se busca.

Pues eso, aquí sigo yo disfrutando de mi paraíso personal sin compresas ni cólicos. Los beneficios para la madre que proporciona la lactancia son muchos más, aunque éste en mi caso se disfruta y mucho. Tenía reglas matadoras antes de quedarme embarazada y miedo me da que vuelvan...

Nota mental: A que gafo la historia y gracias a Murphy me levanto mañana con una sorpresa por haber escrito el post???

martes, 9 de abril de 2013

Redesocialeando!!!!

Pues eso que ya era hora de que como buena informática me integrara con las nuevas tecnologías nooooo?

He creado una página de facebook y un Twitter para el blog. Para acceder podéis hacerlo a través de los iconos tan monos que hay a la derecha. Aprovecharé ambas plataformas para además de anunciar nuevos post del blog, retwittear y publicar cosillas interesantes relacionadas con la maternidad, lactancia, etc.... así es que si os apuntáis os llegarán cosillas interesantes.

Ya está.... entrada muy cutre, sin batallita ni nada... sólo con afán publicitario, ea!

jueves, 4 de abril de 2013

Tetabatallitas: En la sala de espera del pediatra...

Nueva sección yuhuuuu!! Como ésta no es la primera batalla tetil e intuyo que tampoco la última he decidido dedicar una sección. Ya veremos si tiene o no mucho contenido.

Ayer tuvimos revi de pediatra con D y mientras esperábamos en la sala de espera llegaron unos papis con su peque. Se sentaron con el saludo de rigor y ya está. Mientras, D cafreando un poco... Suelo, caminamos un ratito, gateamos otro, aporreamos un juguete otro... Hasta que la llamada de la selva le hizo empezar a tirarme de la camiseta con el "jeje jeje" nerviosillo habitual. Saco la artillería (la izquierda) y en aquel momento la mami que había entrado hacía rato, me sonríe y empieza lo que terminaría siendo una bonita charla.

La chica era una mamá de un bebé de apenas una semana. Estaba allí para consultar con el pediatra porque estaba confusa. Su peque le pedía teta a todas horas y estaba preocupada por la idea de que no tuviera suficiente leche, porque para comprobarlo había usado un sacaleches y sólo salieron 20 ml... Se me activó el chip. Sé que no soy nadie... Ni sé más de la teta de lo que mi experiencia con D me ha podido enseñar, pero pensé que si la mamá entraba a la consulta con aquellas ideas iba a salir directa a la farmacia a comprar fórmula. Finalmente antes de decir nada le hice y la pregunta... ¿Tú le quieres dar teta? Me respondió que sí. Un sí de esos que llevan incluidas todas las dudas del mundo. Pero ya era una intención... Me dejé llevar, como si aquella chica y yo nos conociéramos de toda la vida. Le conté cómo habían sido nuestros primeros meses, le expliqué que la teta era mucho más que alimento, que su peque hace una semana no necesitaba pedir comida porque la tenía self service y tampoco tenía que pedir brazos porque estaba en el calorcito de su útero. Le conté también que el futuro, cuando ya se pasa el shock del principio era precioso, y que esa unión es lo más brutal que se puede tener. Por último le dije que desafortunadamente los pediatras de lactancia saben poco y que lo mejor es que buscara un grupo de apoyo donde compartir su experiencia con otras mamás y de paso compartir un buen rato con gente que sabe lo que estás viviendo y te puede apoyar en los momentos bajos (que haberlos los hay, como las meigas).

Luego entramos a la consulta y a la salida le deseé mucha suerte. Pero seguí dándole vueltas... Ya por la noche en la cama me volvió a la cabeza aquella mamá. De alguna manera me encantó ayudarla un poco, es una sensación muy gratificante, da subidón. Por otro lado piensas... le podía haber dicho esto o lo otro... Quizá no tenía que haberle dicho nada, quien soy yo para meterme en esas cosas... Te quedas con la duda de si te habrá tomado como la megatalibana o verdaderamente has conseguido llegarle y hacer que confíe más en ella misma. Lo más sorprendente es lo íntima que puede resultar una conversación así con alguien que no conoces de antes. No sé si nos pasa a todas o es que una menda es muy pasional...

martes, 2 de abril de 2013

Desnegativization in progress...

Nueve meses yaaaaaa!!! D lleva semanas gateando y poniéndose de pie por todos lados... la evolución ha sido brutalmente rápida. Hace un mes teníamos un bebé con el que podíamos jugar sentados en el suelo de goma del salón, que podíamos bañar tranquilamente en su bañerita... Y hoy tenemos a ese mismo bebé "digievolucionado" (es que siempre me ha hecho gracia y quería ponerlo) que se gatea la casa en un plis, se pone de pie por todos lados (incluso en la bañera, lo cual es durísimo de gestionar) y experimenta soltándose para ver qué pasa... (leche al canto, vaya).

El papá y yo hemos decidido que queremos que sea libre. Nada de cunas-parque... Esta decisión va unida inevitablemente al hecho de que jamás se quede solo y al hecho de que debíamos convertir nuestra casa en un hogar a "prueba de bebés". Sobre esto último he de decir que creo que si pusiéramos a un bebé en una habitación completamente segura con un único peligro no tardaría ni 10 segundos en irse directito al peligro... Con los pastones que se deja una empresa en prevención de riesgos y lo fácil que los ve un peque...

Lo de poner la casa a prueba de bebés además está siendo algo especial... No sólo queremos dejarlo circular, sino que queremos evitar ir con el "no" pegado a la boca todo el día (de ahí el título del post con el súper palabro ése que me he inventado de Desnegativization). Los peques nos imitan y creemos (ya el futuro dirá si nos equivocamos) que la mejor manera de que el peque no se pase la vida negándose a todo es no negándole nosotros todo. Guardamos el "no" para ocasiones que realmente lo merezcan y para el resto la idea es hacer la casa un sitio seguro y sobre todo acompañarlo en su descubrimiento de todo lo nuevo. Es duro... Y a veces agotador... Pero es tan emocionante ver su cara cada vez que se da cuenta de que puede hacer algo nuevo...