Hace eones que no escribo.... Lamentablemente escribir en el blog está a la cola de mis prioridades y al final siempre hay algo que hacer antes. La vida de una madre que trabaja fuera de casa en jornada completa con un niño de 2 años al que quieres dedicar todo tu tiempo libre (que es muy poco) es complicada y está llena de culpa.... Pero en fin, que de esto no va el post...
Hasta hace muy poco creí que aunque en mi parto había vivido experiencias no deseadas lo había sanado de alguna manera con el resultado. Últimamente muchas cosas se han removido al respecto... Primero con el módulo de Cuidados Madre Canguro que estoy haciendo con la formación de Asesoras Continuum Mimos y Teta y después con el relato de parto de una gran amiga y comadre a la que envío un abrazo enorme desde aquí... Y me he dado cuenta que de sanar nada, más bien el resultado contribuyó a que ocultara el dolor que me provocaba el resto.
Hay una cara B que he estado ocultándome todo este tiempo y que aún me duele... Me duele porque hay muchos porqués que no se resolvieron y que me temo que jamás se resolverán. Esta versión "cara B" la cuento porque creo que necesito hacerlo. En los últimos tiempos he descubierto que escribir cómo me siento me ayuda a controlar mi mente y a cambiar mi manera de enfocar lo negativo. Así que ahí va mi parto en versión "cara B". Aquí se puede leer la versión oxitocínica y aunque no lo crean, es el mismo parto.
Mi parto se inició espontáneamente. Fue una rotura de membranas en la semana 39 + 5.... Nunca sabré si realmente fue espontáneo o algo forzado. Unas semanas antes fui a la revisión con mi ginecóloga. Lo clásico, ya tienes las piernas hinchadas, muy poca paciencia y desde que entras en la consulta hasta que sales sólo hay quejas de "me duele aquí", "tengo las piernas hinchadas", "la acidez", "no puedo dormir". Hoy por hoy me entristece recordarme así. No supe disfrutar mi embarazo. No sólo del final, tampoco de los inicios con tanto miedo... tuve mis razones, que ahora no van al cuento, pero así fue, y hoy al recordarlo no recuerdo el embarazo con la alegría con la que quisiera hacerlo. Y me duele hacerlo porque ahora lo veo de otra manera.
Volviendo al origen de post... El caso es que la ginecóloga me hizo un tacto que yo desconocí que tuviera la pretensión que tenía. También desconocí las implicaciones... Me hizo una maniobra de Hamilton. Por aquel entonces yo no tenía ni idea de qué era eso y simplemente pensé que sería necesario hacerlo y que era normal que doliera así.... Qué equivocada estaba... Había leído mucho sobre el parto pero no hasta ese punto y permití que me hicieran esa maniobra. El resultado es que el parto no se desencadenó, pero unos días más tarde expulsé el tapón mucoso y comenzaron varios días de contracciones que iban y venían. Ya no eran como las que había tenido hasta ese momento, eran distintas y a ratos se mantenían durante horas de manera regular para luego marcharse.
Finalmente después de más de una semana tras la maniobra de Hamilton un día que había comenzado con un ligero sangrado y en el que por lo general había sentido que algo era distinto, la bolsa se rompió. Era de noche. Unas horas antes sentí que necesitaba la soledad y la oscuridad y me fui a acostar. Tenía contracciones. Muy distintas a las que había experimentado hasta ese día. Todo me indicaba que ya llegaba el momento. Estaba nerviosa, ansiosa, alegre, asustada... todo eso junto. Pero tranquila, confiando, porque nunca me dio miedo el dolor y nunca lo negativicé. Ya sé que unos sentimientos contradicen a otros pero yo creo que por todos se pasa en un parto, y más en un primer parto en el que todo lo que "sabes" sobre el proceso de parto es condicionado o por la literatura o por las experiencias que escuchas a tu alrededor.
Al romper la bolsa se me vino el mundo a los pies. Tenía exudado positivo y aunque el líquido era claro me habían asustado mucho con el tema del exudado y la necesidad de ir sin prisa pero sin pausa al hospital. Más miedo.... Y porqué se me vino el mundo abajo, pues por una de las palabras que más miedo da cuando una va a parir y ha leído algo más que el "Qué se puede esperar cuando se está esperando" es sin duda la palabra PROTOCOLO. Me había informado del protocolo del único hospital público que atiende partos en mi provincia y resulta que en caso de bolsa rota con exudado y sin dinámica de parto lo que tocaba era una inducción. Más miedo... Todo ese miedo junto lo que produce es adrenalina por un tubo. La adrenalina inhibe a la oxitocina, principal hormona durante el parto, con lo que el resultado es justo lo que me pasó a mi... se paró.
Así es que voy con mi miedo, mi adrenalina a tope, mi oxitocina bajo mínimos, mi bolsa rota y mi exudado positivo al hospital. Comprueban que la bolsa efectivamente está rota, no hay dilatación (tacto nº 1) y me ponen monitores. Al comprobar que no hay dinámica me dicen que me van a mandar directamente a paritorio para una inducción con oxitocina exógena. Esto implica que me pondrán una vía y monitorización interna. Hasta aquí me dicen... ahora es donde me dan la posibilidad de elegir.... ¿Quieres analgesia?. La respuesta, un NO. ¿Porqué voy a ponerme analgesia sin saber si realmente puedo llevar el parto sin ella?. Las inducciones no son como un parto normal, la intensidad de las contracciones es elevada desde el principio, las contracciones son mucho más seguidas... Pero es tu decisión... Muy bien, era de las únicas decisiones que había podido tomar hasta el momento. También pude decidir quedarme en casa y esperar, pero el miedo a que al peque le pasara algo me pudo.
Otro tacto (tacto nº 2) tras 12 horas de contracciones. El peque lleva ya 2 bradicardias. En una incluso vinieron los neonatólogos. Cortaron la oxitocina y volvieron a ponerla en menor dosis cuando ya hubo recuperación del ritmo cardiaco. Fueron dos sustos. Más adrenalina... ya total.... No dilato (oh, qué sorpresa, como en el 90% de las inducciones... perdón, la vena irónica es irreprimible). 16 horas en paritorio, dilatación 0, borrado del cuello 60%. Viene la tocóloga y me dice que me dan 6 horas más... Si tras 6 horas no hay avance es posible que haya que hacer cesárea o si en algún momento el peque sufre también. Si no tengo epidural y hay que hacer una cesárea de urgencia hay que poner anestesia general. Más miedo... a no poder hacer piel con piel, a no poder ni siquiera verle la cara, a que me abran en canal ¡yo quiero parir! a que lo separaran de mi y lo dejaran solo en una incubadora.... ¡No! ¡!no! ¡no! ¡no!.... Lloré durante mucho tiempo. Todos intentaron consolarme pero yo sólo escuchaba a mi miedo. Hasta ahí al menos hubo algo que controlé. Desde ahí nada... Accedí entre lágrimas a ponerme la epidural por miedo, sólo por miedo.... más adrenalina.
Tras la epidural resignación e indolora espera... Esperando a esas 6 horas... Un rato después otro tacto (tacto nº 3, este de pura desesperación, solicitado por mi por saber si estábamos igual, y lo estábamos). Litros y litros de suero con antibiótico, epidural, oxitocina exógena...
Luego llegó el milagro, otro tacto (el nº 4) evidenciaba avance... de ahí en adelante me quedo en la versión del "otro" parto. Con la pena de que lo que quedaba de epidural no me dejara sentir del todo ni tener libertad para parir como me pidiera el cuerpo, simplemente porque no me lo pedía apenas...
Y esta es la historia de un parto con un final de película americana (heróico, bonito) pero con una trama en la que se quedaron muchos porqués en el camino...
Y después de esto muchas preguntas ¿Porqué induces un parto en el que el bebé no da ningún signo de sufrimiento y la madre está perfectamente? ¿Porqué lo haces aún cuando la evidencia científica no da la razón a tus PROTOCOLOS? ¿Porqué lo haces cuando además tu propio hospital ha decidido cambiar el PROTOCOLO y si hubiera parido justo 24 horas más tarde no hubiera sido una inducción? Que alguien me diga... ¿porqué?
En definitiva esta es la historia de cómo un parto normal que se había iniciado espontáneamente, con una madre sana, un bebé sano, con un embarazo controlado, en posición cefálica y que únicamente era de riesgo por una prueba que en otros países ni se hace... se puede convertir en un sufrimiento de más de 20 horas de incertidumbre, con una enorme posibilidad de terminar en cesárea como lo hacen la mayoría de las inducciones con todas las implicaciones que eso tiene.... ¿Realmente era necesario? Yo hoy por hoy sigo sin entenderlo. Invito a quien me lea y sienta que tiene alguna explicación razonable para ello lo haga. En su día nadie me dijo nada más razonado que.... Lo hacemos por PROTOCOLO...
Gracias por el ratito que has empleado en leerme... hoy tengo una espinita menos.
