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lunes, 6 de mayo de 2013

Probando nuevos alimentos: La crema del culo

Cambiarle el pañal sin darle algo que le llame mucho mucho la atención es misión imposible de todas todas. Empezamos a darle inicialmente alguno de sus juguetes y por un tiempo coló, pero ya eso de los juguetes no es suficientemente "guay" y hemos tenido que recurrir a otros objetos.  Si tiene caca y hay que hacer una limpieza seria de la superficie, el objeto en cuestión tiene que ser lo suficientemente guay como para que su interés por él le dure durante todo el tiempo en el que tardamos en terminar de limpiarle. Si no, la hemos cagao (nunca mejor dicho). Somos plenamente conscientes de que cualquier objeto electrónico cumple con ésta característica, pero como después de unos segundos va a la boca intentamos descartar todo lo que tenga wifi, bluetooh  y demás radiaciones...

Pues bien, el otro día, en uno de estos momentos del cambio de pañal, inocentemente le solté el tubo de la crema del culo (que no voy a poner marca porque ésto no es un blog de publi de cremas de pañales). El tubo es de esos metálicos y no se me pasó ni remotamente por la mente lo que allí iba a acontecer en breve cuando se lo di... Ahí va la escena...

Entra el papá informático...

Papá informático: Mmmmmm "mamá informática" (sí, es mi nombre real), tú le has visto la boca al niño?
Yo: No, ¿qué tiene? (Hay que decir que yo estaba a lo que estaba, es decir, como dice el papá informático, purificándole el culo al nene)
Papá informático: Se está comiendo la crema del culo.
Yo: Ya, le he dado yo el bote.
Papá informático: Mmmmm sí, pero es que se está comiendo la crema (mientras le quita el tubo).

Tras éste momento le miro a la cara y le veo la boca embadurnada de crema. El muy bruto se había chascado el tubo metálico y le abrió un boquete. Entre los dos lo limpiamos y arrastramos lo que quedaba en la boca.... y ahora viene el momento interesante mientras el peque nos mira como si estuviera viendo un partido de tenis...

Yo: Y ésto será tóxico?
Papá informático: Yo creo que no, se le pone en el culo...
Yo: Sí claro, y con la lejía lavamos la ropa y beberla  muy sano no es....
Papá informático: Pues... no sé, voy a mirar el prospecto (que evidentemente no está)
Yo: Búsca en internet mientras yo le doy teta.
Papá informático: Vale, si no vuelvo es que no es tóxico.

Pasa el tiempo, y me escribe por gtalk (sí, es nuestro medio de comunicación mientras él está en el ordenador y yo en la tablet con el peque en la teta en el otro extremo de la casa, es muy muy práctico).

Papá informático: Oye que nada, que no es tóxico.
Yo: Seguro?
Papá informático: Dice que nada, que si no es una gran cantidad que no pasa nada...
Yo: Y cuánto se ha podido comer?
Papá informático: Pos no sé, pero entre lo que le hemos sacado de la boca y lo que llevaba por fuera, poca cosa.
Yo: (Como buena madre atacada) Pues yo no me quedo tranquila, voy a llamar al número de información toxicológica.
Papá informático: Me parece excesivo, pero vale (La traducción de ésta frase es... eres una loca, pero como sé que no tengo nada que hacer diciéndotelo me rindo ante la evidencia y llama si quieres)

Termino llamando al número de información toxicológica, que por si algún día se os da una circunstancia similar es el 91 562 04 20. Al ajo...

Persona de IT: Buenas noches
Yo: Buenas, mi peque se ha comido la crema del culo (diciéndole cual)
Persona de IT: ¿Qué edad tiene el peque?
Yo: 10 meses
Persona de IT: No pasa nada, lo único tenle incorporado un par de horitas por si vomita para que no se le vaya al pulmón. Si mañana tuviera fiebre llévale al médico porque se le habrá bajado al pulmón.
Yo (modo pensamiento): joer pues menos mal que no pasa nada... )
Yo (modo hablante): vale... gracias...

Mi interpretación subconsciente de la frase de la persona de IT: El niño va a vomitar y se le va a ir irremediablemente al pulmón y se va a poner malito porque tú por malamadre le has dejado un tubo de crema para que se lo comiera.

Voy y le cuento al padre de la criatura la situación...

Yo: Oye, que ya he llamado.
Papá informático: Y qué te han dicho? que no pasa nada nooo?
Yo: Pues... casi... que no es tóxico pero hay que vigilar que no vomite y tenerlo incorporado por si se le fuera para el pulmón.
Papá informático: Puas... exageraditos que son...
Yo: Ya, me lo voy a poner encima un rato para quedarme tranquila....

No le ví la cara a papá informático, pero me la pude imaginar... Después de una hora y pico con el nene encima lo puse de nuevo en la cama... Al final nada, ni pulmones, ni fiebre ni nada.... En fin, otra batalla más para el saco.

lunes, 29 de abril de 2013

¿Cuántos ingenieros infomáticos hacen falta para montar una sillita de coche?

La historia empezó en la tarde del domingo. Papá informático y yo habíamos estado hablando de que el Matrix se le estaba quedando pequeño. Los arneses ya le quedaban más abajo de los hombros, los pies hiper encogidos y no era cuestión de alargar la situación, así que aprovechando la tarde dominguil decidimos instalar la silla.
Aprovechando una siesta del peque con papá informático me pillé la silla bajo el brazo (mentira, no veas vaya cacharro inmenso y cómo pesa) y fui camino del garaje.... Llegué allí y saqué el libro de instrucciones para el montaje (primer error de madre colocadora de sillas primeriza.... las instrucciones se leen antes de bajar al garaje, para que de tiempo a asimilarlas y para tener una luz decente para leerlas). Después de un rato dándole vueltas a la silla y mirando los puntos en el coche me puse al ajo... Tardé un ratito, pero conseguí colocarla... El problema vino para ponerle una pieza llamada "anclaje de Toptether" (y eso que eh lo que eeeeh?) Pues nada, básicamente es una correa para ampliar la seguridad del anclaje de la silla. Y ahí comenzó el problema.... uno de los extremos está en la parte de atrás de la silla, hasta ahí fácil... y el anclaje del coche dondé coño está? Venga a buscar... vacía el maletero... usa el móvil de linterna por si es un minidetalle y no lo veo con la luz que hay.... y nada, que aquello no aparece... En la desesperación ya me pillo el manual de instrucciones del coche. Toma tochacoooo! Suerte que viene en el índice un capítulo de seguridad infantil. Allí me voy directa y aparece un apartado del famoso, aunque para mi hasta ayer desconocido "Toptether". En el apartado aparece un dibujo de dónde está teóricamente el tema... y me vuelvo al maletero con la idea de que aquello no estaba donde el dibujo lo ponía porque yo ya había rebuscado hasta en el último milímetro sin éxito... Nada, el Toptether de las narices sigue sin aparecer... Vuelvo a meter de nuevo todo en el maletero y me voy a casa en busca de refuerzos... Papá informático y D ya estaban en pie comiendo mandarinas y les conté a ambos la batallita de la colocación de la silla. Total que vamos los tres rumbo al garaje en busca del Toptether perdido... Papá informático terminó metido literalmente en el maletero... Mientras, D nos miraba con cara de saber que tenía a unos inútiles como padres (lo siento peque, te tocó). Finalmente después de un rato dando mil vueltas decidimos subir y recurrir a la mayor enciclopedia del mundo "Interné". Ya sé que es lamentable que no hayamos llegado a esa conclusión antes, pero la especie humana tiene ese defecto... o es que aquí alguien se ha leído las instrucciones del vídeo antes de intentar usarlo???

Mientras D y yo teteábamos, papá informático se adentró en el mundo de la seguridad automovilística infantil.... llegando a la conclusión de que el puñetero Toptether en nuestro coche es un accesorio opcional y aunque viene preparado para instalarlo no está!!!! Jodeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer!!! No se les podía haber ocurrido ponerlo en las instrucciones en lugar de tener a dos personas adultas y un bebé buscándolo durante horas??? Asumiendo la situación, por el momento la silla se va a quedar sin enchufar al Toptether de las narices...

Cuando parecía que ya todo había terminado, ésta mañana hemos tenido el último capítulo del culebrón "la silla nueva"... Salimos de casa (corriendo como todas las mañanas), sentamos al peque en su flamante silla y cuando vamos a cerrar el arnés aquello que no cierra... Venga a darle vueltas, pero es que sólo encaja de una manera... no puede ir de otra forma! Total, que el enano terminó de nuevo en el Matrix, que afortunadamente allí seguía en el sillón de delante del coche y el padre durante medio trayecto intentando cerrar el arnés en el asiento de atrás.... Finalmente parecía que se había atascado y lo consiguió después de unos 10 minutos.

Lo dicho, no sé cuántos ingenieros informáticos hacen falta para montar una silla del coche y para poner a un bebé, dentro. A día de hoy, lo único que puedo afirmar es que son más de dos.

martes, 29 de enero de 2013

Historias para no dormir: "El día que me convertí en una Transgresora Alimentaria"

He decidido abrir un nuevo apartado en el blog que titularé "Historias para no dormir". En él voy a ir metiendo todas las cosas psicodélicas que me pasen y hoy he decidido inaugurarlo con la batalla de hace un par de semanas, cuando D se puso malito del estómago por primera vez. A pesar de que lo voy a enfocar con humor la verdad es que lo pasé bastante mal, pero bueno, es lo que toca.

Aquí empieza la historia....

Antecedentes... 6 meses ya cumplidos. Era martes, llevábamos desde el sábado probando papaya. Ese mismo día había comido papaya a mediodía. Sobre las seis de la tarde estábamos jugando tranquilamente y derrepente lo noto raro... lo cojo... y chas! vomitada inmensa. Hago un breve inciso en éste punto. Recuerdo haber preguntado alguna vez a otras mamis que cómo se diferenciaba un vómito de un buche grande... He de decir que es como lo que se preguntaba una mil veces de embarazada "me enteraré si se me rompe la bolsa?". La respuesta el SI (con mayúsculas y en negrita.... es radicalmente escandaloso). Retomamos... El caso es que me cambio de ropa, lo cambio a él... y pienso. Bueno, esperemos qué pasa. A ése le siguieron otros dos vómitos y ya decidí llamar al pediatra porque además no quería teta.... Aquí empieza lo bueno...

Yo: Hola, soy la mamá de D. Ha vomitado 3 veces
Pediatra de D: Hola mamá de D, qué edad tiene D
Yo: 6 meses
Pediatra de D: ¿Ha comido algo nuevo?
Yo: No (y era cierto, la papaya la llevaba comiendo desde hacía 4 días)
Pediatra de D: Le ha dado algo después de vomitar
Yo: Lo he intentado, pero no quiere
Pediatra de D: Pues mejor lo trae y le echo un vistazo

Una vez en su consulta...

Pediatra de D: Bueno, qué ha comido hoy?
Yo: Pues teta y a mediodía un poco de papaya.
Pediatra de D: PAPAYAAAAAAAA?
Yo: Sí, por?
Pediatra de D: LA PAPAYA NO ESTABA EN LA LISTA... (con cara de "eresunamalamadre")
Yo: Mire, lleva comiendo papaya desde el sábado. Hoy la comió casi 6 horas antes de vomitar por primera vez y por último el vómito no contenía en absoluto nada de papaya. Por otro lado... yo he estado también mala del estómago hace poco, un virus....
Pediatra de D (en modo cegado por mi desobediencia): Pero es que la papaya es una fruta muy fuerte para un bebé de 6 meses...
Yo (modo pensamiento): Pues no deben pensar lo mismo los de la seguridad social, que me la han puesto en la lista.
Yo (modo hablante): Vale....

A partir de éste momento desistí de hablar más... Para qué gastar saliva con alguien que hace cero intentos de escuchar lo que dices... Me dio un informe en el que decía que le diéramos suero hasta que tolerara dos horas y ya luego teta. En el diagnóstico las lapidarias palabras "TRANSGRESIÓN ALIMENTARIA".

Fin

Moraleja: Y ésta es la historia por la cual el pediatra de D pasó a ser el Ex-pediatra de D y a la vez en el momento en el que me convertí en una "Transgresora alimentaria" (previo pago de 50 €). Sí, soy una pringada, lo sé...

Ya en la red se habían hecho eco de la noticia :D Mil gracias N por esa noche-guardia de apoyo emocional!