miércoles, 10 de abril de 2013
18 meses sin regla (El paraíso de la amenorrea cortesía de la LM)
lunes, 11 de marzo de 2013
"Toda" la verdad....
lunes, 31 de diciembre de 2012
¡Gracias papá!
martes, 27 de noviembre de 2012
La vuelta al trabajo y la incomprensión...
Llega el momento temido por la mayoría de madres que conozco... Y por mí misma... La inminente vuelta al trabajo. No voy a hablar de la vuelta al trabajo en sí, sino de la incomprensión generalizada cuando se toca en un tema de conversación. La cosa más o menos sucede así:
Vas por la calle y te encuentras con una persona "amable" que después de decirte hola y preguntarte por el niño suelta la perlita.... "¿Qué, ya queda poco para que se acabe la buena vida no?" Ojiplática perdida e intentando ser un poco más amable, respondes lo que no sientes o usas la coletilla de "Sí, si unos Euromillones no lo remedian je je" mientras se te revuelve hasta la última célula de tu organismo. Para todos éstos "seres amables" así me siento y si mi educación me lo permitiera así respondería ante el estupendo comentario...
1) Ante la insinuación de que una baja maternal es un período vacacional querido ser amable, he de decir que nunca he tenido en mi vida unas vacaciones tan agotadoras. Me paso el día pegada a mi hijo. Le doy teta cuando lo necesita. Esto no sólo es cuando tiene hambre, porque también es consuelo y cariño. Le canto, le bailo, juego con él, le tengo en brazos, mochila o fular, le cambio pañales, le saco a dar sus paseos... Y en medio de todas esas cosas a veces tengo tiempo de ir al baño a hacer pis y entretenerme unos segundos contemplativos extra. A veces, cuando hasta yo misma siento vergüenza al verme los pelos de las piernas y pensando en lo bien depilado que iba Macario en sus tiempos, intento pedirle al papádeD que esté con el enano un rato para depilarme. No sé lo que es una ducha tranquila de más de cinco minutos. La peluquequé??? Eso dónde era? En resumen, querido ser amable... Que vacaciones no son...
2) Llevo meses pegada 24 horas a mi hijo. Porque no sólo él me necesita, yo también le necesito a él. Sí, las hormonas hacen su trabajo y garantizan la supervivencia de una mini personita que depende de su madre haciendo que ésta se enamore literalmente de él desde que lo lleva en su vientre hasta que finalmente se materializa ante tus ojos. Sí, estoy enamoradísima de mi hijo y sí, la separación aunque sea por unas horas de él me horroriza.
Después de la dichosa preguntita de la vuelta al trabajo, algunos con el ánimo de animarte si te ven chafada te dicen una serie de frases de consolación que uffff... Ejemplos:
1) "Eso nada mujer, si son unas horillas de nada"... Ya, unas nueve horillas de nada no? Total si el día tiene un montón más, casi el doble! (Ironía Off) Primero que nada... Me cuesta ya horrores ir diez minutos al súper... Tanto que me he vuelto a casa con embutidos preenvasados con lo que los odio para no tardar más. Cada vez que pienso en esas 9 horas me dan escalofríos. Estará bien?, le dará fiebre?, comerá? (Ésto da para otro post), me echará de menos?... Y ya si pienso en los mil momentos que me voy a perder ya es que me corto las venas...
2) "Te va a venir bien distraerte con otras cosas"... A ver... Yo al trabajo no voy a distraerme. Voy a trabajar y muchas veces voy estresada con las mil cosas que tengo entre manos. Añado además que lo hago por la pasta, si no no iría. Eso por una parte, por la otra... No quiero hacer otras cosas, quiero criar a mi hijo, quiero disfrutar de él y que él sienta que su madre está ahí para todo. Ahora mismo mi cuerpo no entiende de realizaciones profesionales ni de nada parecido. Entiende de ser mamá.
Muchos lo leerán y dirán, vaya tía exagerada... No sé, simplemente me siento así. De éstos que me tachen de exagerada decir que no se viven igual los toros desde la barrera. Hay que ser madre para entenderlo. A todas aquellas mamis que se hayan sentido en mi situación todo mi cariño y comprensión. Es muy duro...