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martes, 2 de julio de 2013

Un año de amor



Tal día como hoy, hace un año empezaron a cambiar muchísimas cosas en mi vida. Hoy hace un año nacía D y sin saberlo sería el principio del cambio más grande que he experimentado nunca. Antes de ser madre todo el mundo te dice que la vida te va a cambiar, que se acabó esto y lo otro… todo superficial, pero nadie te dice que no sólo cambiarán tus rutinas, sino que todo en ti será distinto a partir de ese día.


Hoy quiero hacer el recopilatorio de lo que para mi ha sido éste primer año con todas sus alegrías , tristezas y temores, porque no todo es siempre precioso ni siempre tan horrible como muchos lo describen. De cualquier manera creo que es algo muy personal y cada mamá y bebé  escriben su propia historia . No creo que haya dos maternidades iguales… Éste, a grandes rasgos y dejándome seguro alguna cosa atrás, ha sido el primer año de la mía:


Ha sido el año en el que descubrí el amor a primera vista. Sí, existe, lo viví cuando aún éramos uno, cuando nos tocamos, olimos, escuchamos y miramos por primera vez… cuando se paró por unos minutos el tiempo, ahí lo descubrí y aún me dura ese flechazo.


Ha sido también un año de lactancia. Complicada al principio. Grietas,  lágrimas, desesperación y  porqué no admitirlo… también dudas…  Una minúscula “telita” en su lengua no diagnosticada en el hospital nos separaba de la felicidad, y gracias al grupo de apoyo a la lactancia por fin vimos la luz (especialmente yo). Hoy por hoy creo que no puede haber una unión tan especial e indescriptible como la de una madre y su hijo en la teta. Momentos preciosos de miradas con ojos que hablan, caricias, complicidad, canciones, pellizcos con mini deditos, mordidas con dientes recién estrenados, cosquillas en los pies, risas, ojos borrachitos tras una tetada y unas gotitas de leche cayendo por la comisura de sus labios, manotazos, patadas al sacaleches (la competencia como dice papá informático)… todo eso es nuestra lactancia.  Bueno  y no tan bueno… pero no lo cambiaría por nada, incluso los momentos del principio han sido necesarios para llegar a donde hemos llegado. Disfruto mucho ayudando a otras madres y quizá es porque sé en carnes propias que tras la tempestad puede haber un paraíso y merece la pena intentar llegar a él.


También he conocido la angustia… la primera vez cuando le cortaron el frenillo sublingual y entré con él al quirófano con apenas un mes mientras le agarraba las manitas y le acariciaba diciéndole que mamá estaba allí con él. Después de un momento así… todo te tiembla, lloras una vez pasado todo para liberar toda esa tensión, porque a pesar de que no le iba a pasar nada no puedes soportar ver que experimenta cualquier dolor o sufrimiento. Es tu cría, por instinto la proteges y su dolor es el tuyo. Después de eso virus, fiebre que viene y se va, mocos eternos, dientes que salen y molestan demasiado. Horas de teta y muchos mimos para acompañarlo, no sin pensar que te cambiarías por él si fuera posible.


Otro gran descubrimiento ha sido el porteo. Antes de ser madre no me planteaba la posibilidad de llevarle siempre pegado a mi. Ya al final del embarazo me resultó atractiva la idea… y hoy por hoy no concibo el día a día sin llevarlo conmigo a todas partes. Cuando pasen éstos años de porteo, quedarán siempre en mis recuerdos (y espero que también en los suyos, aunque sea muy al fondo) los largos paseos de horas y horas caminando viendo gente… viendo el mundo en primera persona, charlando con algún conocido que nos encontramos, de compras en el súper, en la frutería…  siempre disponible, siempre segura yo y seguro él, porque ambos experimentamos la tranquilidad de oírnos respirar, hablarnos (sí, él suele responder) y olernos continuamente. Lo que empezó por ser algo práctico se ha terminado convirtiendo en una nueva pasión para mi.


 También descubrí  la importancia del grupo. Lo importante que es no estar ni sentirse sola en esto. Lo importante que es relacionarse con gente que vive lo mismo que estás viviendo tú, cada una a su manera, pero todas madres… Gracias a mis tribus por acompañarme en éste proceso tan bonito, gracias a las amigas que siempre están ahí por facebook o whatsup para escuchar un desahogo o ayudar cuando se necesita. Gracias amigas porque éste año no habría sido igual sin vosotras. Os quiero!


Oooh me olvidaba del colecho… Quién me lo iba a decir… No me planteaba jamás que D pudiera dormir en otro sitio que no fuera su cuna, al fin y al cabo ahí es donde duermen los niños no? ;) No pasaron ni horas desde que nació y supe que su lugar estaba a nuestro lado. Ahí sigue, compartiendo sábanas, mimos, manotazos, besitos, patadas y tetadas nocturnas. Cada vez que alguien me dice que de ahí no le sacaremos nunca, pienso (y a veces digo) que la que lo voy a pasar mal seré yo cuando me diga que quiere dormir en su cama.


Me he dado cuenta de que a pesar de tener “superada” la muerte de mi madre, ya hace muchos años,  me gustaría mucho haber compartido con ella ésta etapa. Probablemente hubiéramos guerreado en ocasiones y me hubiera vuelto loca con muchos “consejitos” como veo que les pasa a las mamis de mi alrededor. Pero aún sabiendo eso me encantaría que hubiera estado conmigo para vivir todo esto que me ha estado pasando y para que conociera a su nieto.


También he tenido una revelación en el mundo laboral y es que me he descubierto como una auténtica mercenaria (vengo, trabajo y me voy). No quiere decir que lo haga mal o que esté mano sobre mano… no, es simplemente que no siento que me llene como lo hacía antes. Ya no encuentro satisfacciones en el trabajo, ni me muero por tener retos…  De vez en cuando experimento algún pico de entusiasmo con algo complejo que sale… pero es un micromomento. Después de incorporarme no consigo experimentar ningún sentimiento de ilusión o emoción por lo que hago. Esto está siendo muy duro… no sé si será así siempre, o es simplemente porque aún conservo la idea de que mi lugar está con D, y no en una oficina, alejada de él.

Ha sido también un año de sacaleches. Últimamente me preguntan mucho que hasta cuándo voy a estar sacándome y ya contesto que me he propuesto comprobar si la vida útil coincide con lo que dice el fabricante... ésto da para un post.


He descubierto también que no me equivoqué al elegir al padre de D como compañero de vida y como padre de mi hijo. No podía haber tenido mejor compañero en el parto ni posteriormente un mejor apoyo en la lactancia. Somos una familia de tres, creciendo juntos, aprendiendo juntos y con el objetivo firme de que D sea un niño feliz ante todo. Disfrutando de jugar en el suelo, experimentar y descubrir la comida y cuán lejos puede llegar un trozo de tortilla cuando se pone en la mano adecuada… ;) Gracias papá informático por éste año, te quiero!


Por último gracias a ti D, porque hoy puedo decir que el hecho de que vinieras al mundo ha hecho mi vida como quería que fuera (sin saberlo). Porque hoy por hoy sé, que se puede ser feliz con muy poquito. Gracias por mostrarme que ser madre era lo que faltaba en la ecuación y por mostrarme algunas cosas que sobraban en ella. Gracias por elegirme y por éste año de felicidad. Te quiero  mi vida.




Por último pongo una foto… Hoy me pongo éstos horribles calcetines por primera vez desde que hace un año los llevara en el paritorio (tenía mucho frío). No me los he puesto desde entonces y  los llevaré ésta noche para recordar aquella noche de hace un año…. Feliz primer cumpleaños muñecoooo!!!

martes, 16 de abril de 2013

Sí se puede!!

Estoy un poco monotema (lo sé). El caso es que ayer fui a un encuentro organizado por la matrona de un CAP para que las futuras mamás escucharan las vivencias de mamás con experiencia en lactancia materna.Ya hubiera estado guay tener testimonios de mamás de verdad con problemas de verdad, que la teoría es muy bonita..., así es que pillé al enano y allí que fuimos.

Bueno el post no va de esto, pero lo he iniciado un poco porque había varias experiencias de destetes por la vuelta al trabajo y me he dicho... Hay que escribir un post diciendo que es completamente posible volver a trabajar y continuar felizmente con la lactancia, para que si alguna mamá con futura incorporación al trabajo se anime conociendo experiencias positivas. 

Así es, que sí que se puede!! Lo que pasa es que hay que montárselo bien. Os cuento mi experiencia...

Trabajo a jornada completa e intensiva, así que el peque está aproximadamente 9 horas sin teta. Empecé a trabajar cuando D tenía poco más de 5 meses y por ese entonces sólo tomaba teta. Continuamos hasta poco más de 6 meses sólo con LM a base de lo que me sacaba fresco en 2 extracciones (madrugando y en el trabajo) y la reserva congelada. Empezamos a introducir sólidos muy poco a poco. Siempre aprovechando mi ausencia... A los 8 meses ya hacía dos comidas con sólidos y de postre siempre LM...
Hoy por hoy, camino ya de los 10 meses sigue tomando sus postres. Continúo sacándome leche de lunes a jueves para dejarle fresca para sus postres y el lunes tiramos de congelada (que aún hay). Está empezando también a comer algún sólido estando conmigo, aunque lo normal es hacer full LM desde que llego del trabajo hasta el día siguiente... Así es que se puede... No hay que destetar... Si tuviera que decir las claves para continuar con la lactancia a pesar de la incorporación al trabajo, para mi son las siguientes (no necesariamente por éste orden):

1) Empezar aproximadamente un mes antes de la reincorporación a llevarse bien con el sacaleches. No es una relación fácil. Conozco casos en los que no toman leche si no es en el envase original, pero aquí el señor D no ha hecho ascos al Calma de Medela, así que la reserva vino muy muy bien.

2) Colechar. Las tomas nocturnas son importantes. Dormir también. Y la única manera que hemos encontrado para dormir y tetear "all night long" es colechando. Dormimos a pata suelta y a teta descubierta :D

3) La alimentación complementaria es eso... complementaria. Si juntamos la vuelta al trabajo con una reducción drástica de tomas el resultado suele ser un destete precoz. Yo apenas he dado sólidos a D, aprovechamos que eso se lo puede dar cualquiera y así en mi ausencia los toma.

4) Aprovechar al máximo el tiempo juntos!!! Cuando salgo de la oficina llego y antes de comer (yo) se engancha como si no hubiera mañana. Después de la comida las tardes son suyas. Algunas las pasa literalmente pegado a la teta. Otras son un poco más tranquilas.

Sólo nos queda seguir, hasta que ambos queramos... Ya el escollo de la vuelta al trabajo quedó salvado.

¿Y vosotras? ¿También creéis que la lactancia es compatible con la reincorporación al trabajo? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia?

viernes, 18 de enero de 2013

¿Pero dónde se han metido las 24 horas?

Como cada día (desde que tocó volver a ser informática de nuevo) comienza el día... a las 06:15. Ya no es como antes, ya no me despierta una sonrisa de D, sino que lo hace el despertador grgrgrgrgrgr. Las 24 horas no dan para todo y anoche me dio por pararme a pensar en qué se me va el día. Ésto fue lo que me dije....

06:15 Suena el despertador!!!! En este punto pueden pasar dos cosas... El despertador está en el lado del papá porque por mi lado tenemos "objetos perdidos" (la cuna colecho llena de cosas). El caso es que dependiendo de lo rápido que sea el papá y de cómo esté de dormido D, puede ser que con el despertador se medio-despierte, en cuyo caso hay que estar rápida a enchufar la anestesia (teta) para que siga durmiendo un rato más que ese tiempo lo necesito!!!!

Aprox. 06:20. Me deslizo hacia los pies de la cama "sustituyéndome" por una manta estratégicamente posicionada para que D note poquito la pérdida . A veces también aviso al papi para que se pegue por si toca comprobación de presencia. Una vez con los pies en el suelo ¡¡¡a correr!!! Tengo 40 minutos para ir con mi amigo el sacaleches, vestirme, preparar la ropa para dejar a D con sus abuelos, lavar el sacaleches para llevármelo al curro. ¿Desayunar? ¿Y eso qué es lo que eeeeeees?

Aprox. 07:00. Me acerco a la habitación y le digo al papi que se lleve al enano a cambiarle el pañal (que puede pesar aproximadamente lo mismo que el niño). Muchas veces dormido, otras ya de juerga. Papá se va a cambiarle el pañal mientras yo termino mis preparaciones. Acto seguido nuestro momento. El teteo matutino previo a salir pitando a casa de los yeyos.

Aprox. 07:15. Abrigar al enano, cargarse bolso, bolso de sacaleches, bolso de D (viva la mochi porque si no no tendría manos pa tanta cosa) y bajamos al garaje rumbo a casa de los yeyos.

Aprox. 07:30. Llegamos a casa de los yeyos y ya está allí el santo abuelo o la santa abuela con los brazos abiertos para coger a D. Corriendo voy a la cocina a dejar la leche para D en la nevera y a tomarme el vaso de leche con nesquick que me espera en el microondas. No se queda la cosa ahí... también pillo mi sandwich calentito y mi "algo" (porque esto es una sorpresa) para media mañana. Si es que cuando digo santo abuelo y santa abuela lo digo no sólo porque les agradezco profundamente que se queden con D y lo traten tan bien como lo hacen, sino porque a mi misma me tratan como a una reina.

Aprox. 07:40. Le doy un beso y un achuchón a D y salgo pitando al trabajo. Pongo en la radio "Buenos días Javi Nieves" en Cadena 100....

Aprox. 08:00. Llego al trabajo y al lío. Aún no consigo adaptarme del todo. Se me va muchas veces la cabeza y no consigo concentrarme 100%, lo que en mi trabajo es algo problemático... No son tareas rutinarias, sino de pensar y bueno, así estamos.

Aprox. 12:00. Momento sacaleches... Como no tengo derecho a tiempo para sacarme leche al haber pillado el permiso de lactancia acumulado, lo que hago es aprovechar el descanso para desayunar para sacar leche. He tenido suerte y en lugar del baño me prestan un despacho que está casi siempre vacío para hacerlo. A partir de este momento ya no doy una... No sé, es como si después de sacar leche ya estuviera en otra cosa. No puedo volver mentalmente...

16:00 (ésto sin el aproximadamente) Salgo como una loca (previo recoger la leche de la nevera que de eso no hay que olvidarse) a por mi muñecoooooooo!!!!

Aprox. 16:15. Ya lo tengo en mis brazos. Teteamos, nos miramos, nos achuchamos..... Cuando terminamos de tetear toca comer. No se sabe la hora, depende del día, pero no importa cuando. De nuevo mis santos suegros tienen siempre preparado un plato de comida (gracias!) Depués de comer nos vamos para casa.

Aprox. 18:00. Depende de cómo estemos toca paseo en la mochi y hacer algún recadito (siempre con él) o quedarnos en casa entre teteo y teteo, juegos, risas...

Aprox. 20:00. Toca cena, porque ya el enano comienza a pedir sueño. El papá prepara un sandwich y algo de beber y me lo trae para comer mientras teteo o mientras él pilla al peque y comienza el ritual del baño.

Aprox. 20:30. Toca baño, momento de risas y prisas. Mientras papá lo seca, le pone sus cremitas y lo viste me toca correr para preparar el sacaleches para el día siguiente y congelar la leche si hay para congelar.

Entre las 20:30 y las 21:00 se acaba el día... Toca el teteo nocturno. Papá lo pone en la cama y se gira desesperado hacia mi diciendo su "jeje" "jeje". La mayoría de las veces ni siquiera come, sólo quiere estar conmigo... Siempre pone sus pies apoyados en mi y pilla teta a dos manos. Al principio cuando veía que ya se dormía intentaba levantarme para poder tener algo de tiempo para mi (leer, ver alguna serie...) pero ya ni lo intento. Como no me note al lado, se despierta y vuelta a empezar. Así es que ya opto por quedarme. A veces aprovecho... wasapeo y feisbuqueo a una mano...

Éstos son mis días. No me quejo... Sanidad aún no ha intervenido en nuestra casa gracias a que una vez por semana viene una chica a limpiar y a que papá ayuda muchísimo. Me falta tiempo con el peque, desde que llego del trabajo a que dormimos se me pasa volando. ¡Los fines de semana saben a gloria! Ahí si que me despierta una sonrisa (eso sí, por la costumbre, sobre las 7 y pico, que hace menos gracia)

jueves, 20 de diciembre de 2012

24x7...

Hasta hoy eso es lo que he sido... Mamá 24x7. Todo mi tiempo para ti... Hoy mamá tiene que volver a ser algo más aparte de mamá... Ésta mañana al dejarte me he sentido rota. Sé que quedas en buenas manos, pero no son las mías. Desde que supimos que venías hemos sido un todo. Siempre tú y yo... Juntos. Nuestros paseos mañaneros susurrándote al oído cancioncitas o hablándote de las cosas que veíamos por la calle, alargar el levantarnos de la cama con juegos y risas mañaneras... Todo eso será ahora cosa del fin de semana. Saber que te quedas tranquilo hace que al menos pueda afrontar esto algo mejor, aunque ni en eso he encontrado el alivio. Me siento triste, me faltas... y aunque estés tranquilo sé que también te falto. Siento que te robo un tiempo que es tuyo, pero lamentablemente no puedo hacer nada más que compensarlo con mil besos, mil caricias, teta y todo mi tiempo fuera de estas que hoy califico de "horribles 8 horas".

martes, 27 de noviembre de 2012

Esos cacharros del infierno... "Los sacaleches"

Últimamente he iniciado una nueva relación en mi vida. Es un poco de amor-odio...Y sí, es con el sacaleches... Desgraciadamente éste país (iba a poner un calificativo ordinario pero finalmente me he abstenido) funciona como funciona y las mamás que damos teta tenemos que ordeñarnos para que nuestros peques se alimenten en nuestra ausencia laboral al tener que incorporarnos mientras aún son lactantes. Las quejas para otro post, que éste no iba de eso...
Pues bien, como toda madre que está preparando su vuelta al trabajo y no por ello renuncia a prologar su lactancia pues ahí estoy haciendo mi gran reserva congelada!! Y la odisea comenzó así...
Érase una vez un día no muy lejano la inocente Vicara, es decir yo, se sienta en el sillón, sacaleches en mano mientras D duerme, para sacar algo de leche para probar el sacaleches. Hay que decir que iba toda ilusionada pensando que iba a sacar como para llenar un bote de 150ml de una tacada (pobre infeliz....) Me enchufo el cacharro y pongo la mirada fija en el fondo del bote esperando ver caer cascadas de leche..... Pos no, de cascadas nada. Allí no caía nada. Pasaban los segundos y seguía yo allí mirando aquello hasta que zas! cae una gotita... Uff que alivio, pensé que o no servía el cacharro o se me había roto la teta de tanto uso ;-)  Pues sigue allí aquello gota a gota y al pasar quince minutos ya con un dolor de pezones que me recordaba al segundo día de nacido de D, decido hacer recuento de la extracción. Pongo el bote encima de la mesa y veo que marca 20 tristes mililitros. Diooooos pero esto es en serio!!!!??? Acto seguido enchufo al churrumbel en esa teta y traga que te traga se pegó una panzada y a dormir. Cómo puede ser que saque esa miseria si el enano después de sacar se ha puesto morado??? Decidí pues buscar respuestas en todas las fuentes posibles, la primera, Interné!
Así de primeras me calmó ver que mi problema era generalizado, pero claro, mal de muchos, consuelo de tontos porque a ver cómo demonios iba a hacer una reserva decente de 20 ml en 20 ml... Fue entonces cuando di con una página en la que en resumen definían la extracción de leche como una especie de masturbación mamaria (Oh! Loquehadichoooooo). Sí, básicamente para que aquello fluya y se produzca el reflejo no vale con enchufarse el cacharrito de marras sino que tienes que imaginarte que el bebé mama, pensar en el niño, en su olor, etc... Además de eso aconsejan aplicar calor, hacer masajes circulares y sacudidas para facilitar el trabajo al sacaleches y ya por último los truquillos de repetir tomas en la misma teta para saturar la que vas a extraer. Después de leer todo esto la cosa ha ido mejor, pero tampoco para tirar cohetes. Todo sea porque el churrumbel tenga alimento en mi ausencia...
Ahora ya hablando en serio. Extraer leche es complicado en casi todos los casos. Hay períodos en los que repentinamente sacas menos y otros en los que sacas más. La extracción por lo general es mejor a primera hora de la mañana, o tras una ducha caliente... Cada una debe buscar sus buenos momentos porque no hay normas cerradas. Os pongo varios enlaces interesantes sobre la extracción y conservación de la leche materna. Suerte con los cacharritos!!!

Sobre la lactancia materna y la vuelta al trabajo: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/lactancia-y-reincorporacion-al-trabajo-remunerado

Sobre la extracción de leche materna:
http://albalactanciamaterna.org/lactancia/extraccion-de-la-leche-materna

Sobre la conservación de leche materna: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/conservacion-de-la-leche-materna-extraida

En general para temas de lactancia la página de Alba es genial.

La vuelta al trabajo y la incomprensión...

Llega el momento temido por la mayoría de madres que conozco... Y por mí misma... La inminente vuelta al trabajo. No voy a hablar de la vuelta al trabajo en sí, sino de la incomprensión generalizada cuando se toca en un tema de conversación. La cosa más o menos sucede así:

Vas por la calle y te encuentras con una persona "amable" que después de decirte hola y preguntarte por el niño suelta la perlita.... "¿Qué, ya queda poco para que se acabe la buena vida no?" Ojiplática perdida e intentando ser un poco más amable, respondes lo que no sientes o usas la coletilla de "Sí, si unos Euromillones no lo remedian je je" mientras se te revuelve hasta la última célula de tu organismo. Para todos éstos "seres amables" así me siento y si mi educación me lo permitiera así respondería ante el estupendo comentario...

1) Ante la insinuación de que una baja maternal es un período vacacional querido ser amable, he de decir que nunca he tenido en mi vida unas vacaciones tan agotadoras. Me paso el día pegada a mi hijo. Le doy teta cuando lo necesita. Esto no sólo es cuando tiene hambre, porque también es consuelo y cariño. Le canto, le bailo, juego con él, le tengo en brazos, mochila o fular, le cambio pañales, le saco a dar sus paseos... Y en medio de todas esas cosas a veces tengo tiempo de ir al baño a hacer pis y entretenerme unos segundos contemplativos extra. A veces, cuando hasta yo misma siento vergüenza al verme los pelos de las piernas y pensando en lo bien depilado que iba Macario en sus tiempos, intento pedirle al papádeD que esté con el enano un rato para depilarme. No sé lo que es una ducha tranquila de más de cinco minutos. La peluquequé??? Eso dónde era? En resumen, querido ser amable... Que vacaciones no son...

2) Llevo meses pegada 24 horas a mi hijo. Porque no sólo él me necesita, yo también le necesito a él. Sí, las hormonas hacen su trabajo y garantizan la supervivencia de una mini personita que depende de su madre haciendo que ésta se enamore literalmente de él desde que lo lleva en su vientre hasta que finalmente se materializa ante tus ojos. Sí, estoy enamoradísima de mi hijo y sí, la separación aunque sea por unas horas de él me horroriza.

Después de la dichosa preguntita de la vuelta al trabajo, algunos con el ánimo de animarte si te ven chafada te dicen una serie de frases de consolación que uffff... Ejemplos:

1) "Eso nada mujer, si son unas horillas de nada"... Ya, unas nueve horillas de nada no? Total si el día tiene un montón más, casi el doble! (Ironía Off) Primero que nada... Me cuesta ya horrores ir diez minutos al súper... Tanto que me he vuelto a casa con embutidos preenvasados con lo que los odio para no tardar más. Cada vez que pienso en esas 9 horas me dan escalofríos. Estará bien?, le dará fiebre?, comerá? (Ésto da para otro post), me echará de menos?... Y ya si pienso en los mil momentos que me voy a perder ya es que me corto las venas...

2) "Te va a venir bien distraerte con otras cosas"... A ver... Yo al trabajo no voy a distraerme. Voy a trabajar y muchas veces voy estresada con las mil cosas que tengo entre manos. Añado además que lo hago por la pasta, si no no iría. Eso por una parte, por la otra... No quiero hacer otras cosas, quiero criar a mi hijo, quiero disfrutar de él y que él sienta que su madre está ahí para todo. Ahora mismo mi cuerpo no entiende de realizaciones profesionales ni de nada parecido. Entiende de ser mamá.

Muchos lo leerán y dirán, vaya tía exagerada... No sé, simplemente me siento así. De éstos que me tachen de exagerada decir que no se viven igual los toros desde la barrera. Hay que ser madre para entenderlo. A todas aquellas mamis que se hayan sentido en mi situación todo mi cariño y comprensión. Es muy duro...