miércoles, 23 de julio de 2014

El día que nacimos (Cara B)

Hace eones que no escribo.... Lamentablemente escribir en el blog está a la cola de mis prioridades y al final siempre hay algo que hacer antes. La vida de una madre que trabaja fuera de casa en jornada completa con un niño de 2 años al que quieres dedicar todo tu tiempo libre (que es muy poco) es complicada y está llena de culpa.... Pero en fin, que de esto no va el post...

Hasta hace muy poco creí que aunque en mi parto había vivido experiencias no deseadas lo había sanado de alguna manera con el resultado. Últimamente muchas cosas se han removido al respecto... Primero con el módulo de Cuidados Madre Canguro que estoy haciendo con la formación de Asesoras Continuum Mimos y Teta y después con el relato de parto de una gran amiga y comadre a la que envío un abrazo enorme desde aquí... Y me he dado cuenta que de sanar nada, más bien el resultado contribuyó a que ocultara el dolor que me provocaba el resto.

Hay una cara B que he estado ocultándome todo este tiempo y que aún me duele... Me duele porque hay muchos porqués que no se resolvieron y que me temo que jamás se resolverán. Esta versión "cara B" la cuento porque creo que necesito hacerlo. En los últimos tiempos he descubierto que escribir cómo me siento me ayuda a controlar mi mente y a cambiar mi manera de enfocar lo negativo. Así que ahí va mi parto en versión "cara B". Aquí se puede leer la versión oxitocínica y aunque no lo crean, es el mismo parto.

Mi parto se inició espontáneamente. Fue una rotura de membranas en la semana 39 + 5.... Nunca sabré si realmente fue espontáneo o algo forzado. Unas semanas antes fui a la revisión con mi ginecóloga. Lo clásico, ya tienes las piernas hinchadas, muy poca paciencia y desde que entras en la consulta hasta que sales sólo hay quejas de "me duele aquí", "tengo las piernas hinchadas", "la acidez", "no puedo dormir". Hoy por hoy me entristece recordarme así. No supe disfrutar mi embarazo. No sólo del final, tampoco de los inicios con tanto miedo... tuve mis razones, que ahora no van al cuento, pero así fue, y hoy al recordarlo no recuerdo el embarazo con la alegría con la que quisiera hacerlo. Y me duele hacerlo porque ahora lo veo de otra manera.

Volviendo al origen de post... El caso es que la ginecóloga me hizo un tacto que yo desconocí que tuviera la pretensión que tenía. También desconocí las implicaciones... Me hizo una maniobra de Hamilton. Por aquel entonces yo no tenía ni idea de qué era eso y simplemente pensé que sería necesario hacerlo y que era normal que doliera así.... Qué equivocada estaba... Había leído mucho sobre el parto pero no hasta ese punto y permití que me hicieran esa maniobra. El resultado es que el parto no se desencadenó, pero unos días más tarde expulsé el tapón mucoso y comenzaron varios días de contracciones que iban y venían. Ya no eran como las que había tenido hasta ese momento, eran distintas y a ratos se mantenían durante horas de manera regular para luego marcharse.

Finalmente después de más de una semana tras la maniobra de Hamilton un día que había comenzado con un ligero sangrado y en el que por lo general había sentido que algo era distinto, la bolsa se rompió. Era de noche. Unas horas antes sentí que necesitaba la soledad y la oscuridad y me fui a acostar. Tenía contracciones. Muy distintas a las que había experimentado hasta ese día. Todo me indicaba que ya llegaba el momento. Estaba nerviosa, ansiosa, alegre, asustada... todo eso junto. Pero tranquila, confiando, porque nunca me dio miedo el dolor y nunca lo negativicé. Ya sé que unos sentimientos contradicen a otros pero yo creo que por todos se pasa en un parto, y más en un primer parto en el que todo lo que "sabes" sobre el proceso de parto es condicionado o por la literatura o por las experiencias que escuchas a tu alrededor. 

Al romper la bolsa se me vino el mundo a los pies. Tenía exudado positivo y aunque el líquido era claro me habían asustado mucho con el tema del exudado y la necesidad de ir sin prisa pero sin pausa al hospital. Más miedo.... Y porqué se me vino el mundo abajo, pues por una de las palabras que más miedo da cuando una va a parir y ha leído algo más que el "Qué se puede esperar cuando se está esperando" es sin duda la palabra PROTOCOLO. Me había informado del protocolo del único hospital público que atiende partos en mi provincia y resulta que en caso de bolsa rota con exudado y sin dinámica de parto lo que tocaba era una inducción. Más miedo... Todo ese miedo junto lo que produce es adrenalina por un tubo. La adrenalina inhibe a la oxitocina, principal hormona durante el parto, con lo que el resultado es justo lo que me pasó a mi... se paró.

Así es que voy con mi miedo, mi adrenalina a tope, mi oxitocina bajo mínimos, mi bolsa rota y mi exudado positivo al hospital. Comprueban que la bolsa efectivamente está rota, no hay dilatación (tacto nº 1) y  me ponen monitores. Al comprobar que no hay dinámica me dicen que me van a mandar directamente a paritorio para una inducción con oxitocina exógena. Esto implica que me pondrán una vía y monitorización interna. Hasta aquí me dicen... ahora es donde me dan la posibilidad de elegir.... ¿Quieres analgesia?. La respuesta, un NO. ¿Porqué voy a ponerme analgesia sin saber si realmente puedo llevar el parto sin ella?. Las inducciones no son como un parto normal, la intensidad de las contracciones es elevada desde el principio, las contracciones son mucho más seguidas... Pero es tu decisión... Muy bien, era de las únicas decisiones que había podido tomar hasta el momento. También pude decidir quedarme en casa y esperar, pero el miedo a que al peque le pasara algo me pudo.

Otro tacto (tacto nº 2)  tras 12 horas de contracciones. El peque lleva ya 2 bradicardias. En una incluso vinieron los neonatólogos. Cortaron la oxitocina y volvieron a ponerla en menor dosis cuando ya hubo recuperación del ritmo cardiaco. Fueron dos sustos. Más adrenalina... ya total.... No dilato (oh, qué sorpresa, como en el 90% de las inducciones... perdón, la vena irónica es irreprimible). 16 horas en paritorio, dilatación 0, borrado del cuello 60%. Viene la tocóloga y me dice que me dan 6 horas más... Si tras 6 horas no hay avance es posible que haya que hacer cesárea o si en algún momento el peque sufre también. Si no tengo epidural y hay que hacer una cesárea de urgencia hay que poner anestesia general. Más miedo... a no poder hacer piel con piel, a no poder ni siquiera verle la cara, a que me abran en canal ¡yo quiero parir! a que lo separaran de mi y lo dejaran solo en una incubadora.... ¡No! ¡!no! ¡no! ¡no!.... Lloré durante mucho tiempo. Todos intentaron consolarme pero yo sólo escuchaba a mi miedo. Hasta ahí al menos hubo algo que controlé.  Desde ahí nada... Accedí entre lágrimas a ponerme la epidural por miedo, sólo por miedo.... más adrenalina.

Tras la epidural resignación e indolora espera... Esperando a esas 6 horas... Un rato después otro tacto (tacto nº 3, este de pura desesperación, solicitado por mi por saber si estábamos igual, y lo estábamos). Litros y litros de suero con antibiótico, epidural, oxitocina exógena...

Luego llegó el milagro, otro tacto (el nº 4) evidenciaba avance... de ahí en adelante me quedo en la versión del "otro" parto. Con la pena de que lo que quedaba de epidural no me dejara sentir del todo ni tener libertad para parir como me pidiera el cuerpo, simplemente porque no me lo pedía apenas...

Y esta es la historia de un parto con un final de película americana (heróico, bonito) pero con una trama en la que se quedaron muchos porqués en el camino...

Y después de esto muchas preguntas ¿Porqué induces un parto en el que el bebé no da ningún signo de sufrimiento y la madre está perfectamente? ¿Porqué lo haces aún cuando la evidencia científica no da la razón a tus PROTOCOLOS? ¿Porqué lo haces cuando además tu propio hospital ha decidido cambiar el PROTOCOLO y si hubiera parido justo 24 horas más tarde no hubiera sido una inducción? Que alguien me diga... ¿porqué?

En definitiva esta es la historia de cómo un parto normal que se había iniciado espontáneamente, con una madre sana, un bebé sano, con un embarazo controlado, en posición cefálica y que únicamente era de riesgo por una prueba que en otros países ni se hace... se puede convertir en un sufrimiento de más de 20 horas de incertidumbre, con una enorme posibilidad de terminar en cesárea como lo hacen la mayoría de las inducciones con todas las implicaciones que eso tiene.... ¿Realmente era necesario? Yo hoy por hoy sigo sin entenderlo. Invito a quien me lea y sienta que tiene alguna explicación razonable para ello lo haga. En su día nadie me dijo nada más razonado que.... Lo hacemos por PROTOCOLO...

Gracias por el ratito que has empleado en leerme... hoy tengo una espinita menos.

martes, 17 de septiembre de 2013

17 de Septiembre #Nomascolgonas


Si dijera que llevo mucho sin escribir me quedaría muy corta. Últimamente ha habido mucho movimiento. Entre vacaciones, reincorporación, adaptación a la guardería y cosas varias no he podido dedicar ni un mísero momento a escribir un ratito. Tengo muchas entradas a medio escribir, pero últimamente no me da la vida para terminar de editar y publicar. Por fin hoy me he decidido regalar un ratito para hacer mi pequeña aportación al día de “No más colgonas”, una iniciativa de las madres y padres blogueros para fomentar el buen porteo, el ergonómico. Para seguirla podéis usar el hashtag #nomascolgonas en twitter.
 
El otro día me hice mi pequeña estadística particular en un centro comercial…. Y salí gratamente sorprendida (igual peco de optimista, pero yo me quedé contenta). Vi un total de ocho personas porteando a sus bebés, lo que teniendo en cuenta el número habitual en un centro comercial superó con creces mis expectativas. Yo haciendo censo y papá informático llamándome friki, que le vamos a hacer. Ocho personas de entre varias decenas que nos encontramos optaron por llevar a sus bebés cerquita, atendiendo sus necesidades y dándoles el soporte y contacto que se merecen. De éstas ocho personas hubo dos que no usaban portabebés ergonómicos (de nuevo la estadística no está tan mal, hay que ser positivos).  La verdad, me pongo muy nerviosa cuando los veo con esas mochilas. Mi yo malo, el del diablillo en el hombro, saldría disparado con un dedo acusador a decirles… pero por dios, qué hacéis con el bebé en una colgona!!!, pero  luego mi otro yo, que sabe que no hay que ir por la vida juzgando a las personas, se contiene y suspira deseando que vengan a preguntarme (esto nunca ha sucedido, pero oye, de ilusiones se vive y como algún día venga alguno se lleva el tostonazo). Parto de la idea de que la intención es buena, muy buena, pero quizá la información no sea la correcta. Por este motivo, campañas como ésta ayudan a divulgar el porteo ergonómico sin necesidad de hacer sentir a nadie juzgado. 

Por tanto desde mi blog una vez más apoyo el porteo, porque no concibo una vida en la que no llevemos a nuestros bebés pegaditos, pero además apoyo las campañas de información para que se portee correctamente, respetando la fisiología del bebé y también la espalda del porteador (el gran olvidado en el porteo y el otro gran perjudicado en el porteo no ergonómico). 

Red Canguro (Asociación española por el fomento del uso de portabebés) cuenta en su blog con muchísima información completísima sobre cómo portear a nuestros bebés, incluyendo trípticos muy sencillos con información básica para saber diferenciar un portabebé ergonómico de uno que no lo es, una red deapoyo a nivel nacional y numerosos recursos para padres que quieran llevar a sus hijos cerca. 

No me enrollo más! Si quieres llevar cerca a tu bebé no olvides un par de consejos importante:

     Elegir un portabebé ergonómico. Aquel que respete la curvatura fisiológica de su espalda (en forma de C) y la sostenga sin presionarla y que además permita que lleve las piernas en posición ranita (con las rodillas más elevadas que el culito, permitiendo así el correcto desarrollo de sus caderas).

     Nunca llevarle de cara al mundo. Piensa en lo desagradable que es que tu peso recaiga sobre tus genitales, para los bebés también lo es. Cuando ya quiera curiosear un poco el entorno siempre puedes llevarlo a la cadera o la espalda. De ésta manera ve lo mismo que tú ves, sin perder de vista tu referencia tranquilizadora y siempre necesaria, pudiendo dormir o descansar de tanto estímulo cuando le apetezca.

Y sobre todo.... Disfrútalo!!!!




martes, 9 de julio de 2013

Guíaburros para el día a día con pañales de tela

Que no se ofenda nadie con el título que guíaburros es el típico palabro que usamos en informática para referirnos a los manuales sencillitos. Advierto que para cualquier usuaria habitual de pañales de tela, está guía es completamente inútil y además un tostón. Advertidas quedan pues.

Desde que D tenía unos dos meses y algo nos aventuramos en el mundo de los pañales de tela. No fue algo que nos planteáramos a priori por una convicción previa, sino más bien fue fruto de la curiosidad por probar algo que parecía tener sus ventajas en muchos aspectos (y las tiene). En el porqué usar pañales de tela y en cómo escogerlos o cuántos tener no voy a entrar en éste post porque la cosa ya de por sí tiene su miga y además hay mil artículos escritos por ahí que lo cuentan mucho mejor de lo que lo contaría yo. El post de hoy va de cómo es nuestro día a día usando tela.

Parto de una premisa, y es que los pañales de tela dan más trabajo que los desechables. Esto una realidad y no voy a decir lo contrario, pero quizá la creencia es que dan mucho más trabajo del que realmente suponen, así que lo mejor es ir a lo práctico para contarlo. Vamos al ajo!

Partimos de que le cambiamos el pañal al peque. Nosotros usamos pañales todo en dos (absorventes separados de cobertor), así que en el mejor de los casos reutilizamos cobertor y si no pillamos todo el pañal nuevo. A veces, en alguna siesta del peque monto pañales y dejo la cesta con todos los pañales muy bien puestitos, pero esto es casi ciencia ficción, así que lo normal es tenerlos despiezados en unos cestos que tengo donde lo solemos cambiar y se montan en directo. 

¿Qué hago con el pañal sucio?

Lo desmonto y separo cobertor de absorbentes y forro y así los dejo listos para el lavado. Si sólo se ha hecho pis conservo el forro y lo pongo para lavar (aguantan dignamente dos o tres lavados, luego los tiro). Los de caca directamente los tiro porque no me apetece quitarles la caca y demás (es pura vagancia, también se pueden lavar si se quiere). Enjuago el absorbente (hasta hace nada no lo hacía , pero tenía algún que otro problema de olores con la llegada del calor)... y finalmente todo al cubo. El cubo es un cubo normal de plástico con tapa. Si no eres muy apegado al comercio nacional, en los chinos son baratillos. Yo, que soy más de dejar los dineros al comercio local, lo he comprado en el todo a 1€ del barrio. Importante la tapa por higiene y evitar olores. El cubo tiene ésta pinta:


¿Y ahora?

Pues queda repetir la operación durante dos días e ir acumulando en el cubo. Es importante no pasar más de dos días sin lavar porque aumentan las posibilidades de hongos y proliferaciones varias. También es importante no acumular muchísimos pañales porque luego no se lavan bien al no tener buena movilidad en el tambor de la lavadora. Si no se lava a los dos días tranquilas, que no empezará el apocalipsis (eso es al tercero), pero es mejor no pillarlo como costumbre.

Bien, ya han pasado los dos días y tengo mi cubo listo para el lavado ¿Y ahora?

Pues ahora pillas el cubo y tal cual lo vuelcas a la lavadora. Lo primero es hacer un aclarado previo en frío para quitar los residuos antes del lavado. Lo de hacerlo en frío es porque el calor fija los olores y no es plan. En mi lavadora hay un programa para hacerlo. No uso el aclarado que viene incluido en otros programas porque lo hace a la temperatura del programa y no es ésta la intención.

Vale, aclarado terminado... ¿Y ahora?

Ahora toca el lavado y es el momento de que si tienes algo más que quieras lavar, lo metas. Es importante tener en cuenta que lo que metas se va a someter a las condiciones de lavado de los pañales, y no al revés.

¿Vaya guarrada no?

¿Y porqué guarrada? Hemos hecho un aclarado previo precisamente para que no lo sea. Aunque los pañales no estén limpios aún, ya no tienen residuos indeseables. Probablemente la ropa interior usada que metas tendrá más de guarrada que ésto a éstas alturas.

Bueno, ¿y cuáles son las condiciones de lavado?

Cero suavizante (esto si es motivo de que se inicie el apocalipsis). El suavizante se fija en el tejido y le quita toda la absorvencia. Es como la criptonita para Superman... Si hemos cometido ese error hay solución, tampoco vamos a tirar los pañales por ello. Aquí os la cuenta Eloísa. En lo relativo al detergente hay dos premisas; la primera es echar la mitad de la mitad de la mitad de la mitad de lo que recomienda el fabricante,  y la segunda comprar el detergente más barato del súper, porque será el que menos aditivos (blanqueates, perfumes, enzimas) lleve y por tanto el más edecuado para los pañales. No voy a poner marcas, pero la que quiera saber que me envíe un correo y le cuento encantada. Añado que hay detergentes específicos para pañales. Son más caros pero van genial. Yo personalmente uso uno y lo recomiendo, merece la pena porque dura un montón.

Oye y... ¿No se quedarán sucios con tan poco detergente?

Pues eso es lo que quieren que pienses los fabricantes de detergentes, igual que el hecho de que si compras un detergente que trae una tía del futuro la ropa te va a quedar más limpia... pero no, de hecho abusamos muchísimo en el uso del detergentes para lavar la ropa. Eso nos obliga a tener que usar suavizante para desacartonar los tejidos tiesos por la acumulación de jabón que se queda pegado en ellos... Y vuelta a empezar. De hecho, deberíamos por norma lavar con mucho menos jabón. La ropa queda infinitamente mejor.

Bien, vale... Nada de suavizante y poco detergente ¿y a qué temperatura?

Pues a la que suelas lavar. Yo lo hago a 30ºc o 40ºc. Según me dé.

¿Algo más?

Pues como toque personal bajo un poco las revoluciones de centrifugado al programa de la lavadora (a 600 rpms). Ésto es básicamente por la durabilidad a la larga de los pañales, pero tampoco es que sea estrictamente necesario, es más bien una manía de una.

¿Y para secarlos?

Si tienes la opción lo ideal es secar al sol. Es cierto que los absorbentes tardan en secar, pero para eso lo idóneo es tener suficientes como para respetar el ciclo de dos días. Si no tienes tantos también puedes lavar con más frecuencia. El sol es el mejor quitamanchas que existe, de hecho es la única manera en la que he conseguido que salgan las clásicas manchas de fruta de la ropa del enano cuando un cacho de algo que mancha mucho se cuela rebeldemente por el babero. Para tender yo tengo un pulpito, adquirido en el mismo sitio que el cubo, para que no ocupen mucho espacio, que tiene ésta pinta:


Oye... ¿Y si no tengo la suerte de vivir en Canarias sino en Mordor?

Pues espero que en Mordor haya secadoras... Los cobertores se secan muy rápido en un tendedero, incluso en Mordor porque precisamente el fin para el que están hechos hace que no absorvan mucha cantidad de agua, pero los absorbentes quizá sea mejor meterlos en secadora en éste caso. Una puntualización, si usas absorbentes de los que llevan elástico hay que tener en cuenta no tirar de ellos cuando aún están calientes de la secadora para que no se deterioren.

Truquito para los no habitantes de Mordor: Si tiendes al sol, tras recogerlos se les puede dar un golpito de secadora de unos minutillos y quedan suaaaves!!

¿Después de todo esto queda algo más?

Pues ya volver a montarlos y ponerlos en un culillo a que los use. A pesar de que así leído parece un montón de tiempo, no lo es... Sumemos:

Quitar pañal, enjuagarlo y meterlo en el cubo = 1 minutillo de nada x Nº de pañales usados (Puede que con desechables tardemos 30 segundos, pero puede sumar el tiempo en el que bajas a la calle a tirar la basura y compensamos)

Poner la lavadora = 1 minutillo medido con calma (Como también puedes aprovechar para meter otras cosas, tampoco supone mucho tiempo extra)

Tender los pañales = 5 minutos (para mi con diferencia es en lo que más se tarda)

Recogerlos = 2 minutillos incluyendo colocarlos en su sitio

Montar un pañal = Cerocoma, y cuantos más montes más rápido

Colocarlo = Depende del culillo al que vaya destinado, que alguno se resiste ;)

Ahora en serio... ésta es más o menos la manera de llevarlo que tenemos en casa. Hay muchísima información por ahí colgada. Os recomiendo que le echéis un vistazo a los blogs de Eloísa (Una maternidad Diferente y Culitos de Tela). No conozco a nadie que sepa tanto de pañales como ella. También si tenéis ocasión, da una o dos charlas al mes online de "Introducción a los pañales de tela", miraoslo en los Eventos programados de Oh! La Luna. No perdáis la ocasión de asistir a una porque son estupendas.

martes, 2 de julio de 2013

Un año de amor



Tal día como hoy, hace un año empezaron a cambiar muchísimas cosas en mi vida. Hoy hace un año nacía D y sin saberlo sería el principio del cambio más grande que he experimentado nunca. Antes de ser madre todo el mundo te dice que la vida te va a cambiar, que se acabó esto y lo otro… todo superficial, pero nadie te dice que no sólo cambiarán tus rutinas, sino que todo en ti será distinto a partir de ese día.


Hoy quiero hacer el recopilatorio de lo que para mi ha sido éste primer año con todas sus alegrías , tristezas y temores, porque no todo es siempre precioso ni siempre tan horrible como muchos lo describen. De cualquier manera creo que es algo muy personal y cada mamá y bebé  escriben su propia historia . No creo que haya dos maternidades iguales… Éste, a grandes rasgos y dejándome seguro alguna cosa atrás, ha sido el primer año de la mía:


Ha sido el año en el que descubrí el amor a primera vista. Sí, existe, lo viví cuando aún éramos uno, cuando nos tocamos, olimos, escuchamos y miramos por primera vez… cuando se paró por unos minutos el tiempo, ahí lo descubrí y aún me dura ese flechazo.


Ha sido también un año de lactancia. Complicada al principio. Grietas,  lágrimas, desesperación y  porqué no admitirlo… también dudas…  Una minúscula “telita” en su lengua no diagnosticada en el hospital nos separaba de la felicidad, y gracias al grupo de apoyo a la lactancia por fin vimos la luz (especialmente yo). Hoy por hoy creo que no puede haber una unión tan especial e indescriptible como la de una madre y su hijo en la teta. Momentos preciosos de miradas con ojos que hablan, caricias, complicidad, canciones, pellizcos con mini deditos, mordidas con dientes recién estrenados, cosquillas en los pies, risas, ojos borrachitos tras una tetada y unas gotitas de leche cayendo por la comisura de sus labios, manotazos, patadas al sacaleches (la competencia como dice papá informático)… todo eso es nuestra lactancia.  Bueno  y no tan bueno… pero no lo cambiaría por nada, incluso los momentos del principio han sido necesarios para llegar a donde hemos llegado. Disfruto mucho ayudando a otras madres y quizá es porque sé en carnes propias que tras la tempestad puede haber un paraíso y merece la pena intentar llegar a él.


También he conocido la angustia… la primera vez cuando le cortaron el frenillo sublingual y entré con él al quirófano con apenas un mes mientras le agarraba las manitas y le acariciaba diciéndole que mamá estaba allí con él. Después de un momento así… todo te tiembla, lloras una vez pasado todo para liberar toda esa tensión, porque a pesar de que no le iba a pasar nada no puedes soportar ver que experimenta cualquier dolor o sufrimiento. Es tu cría, por instinto la proteges y su dolor es el tuyo. Después de eso virus, fiebre que viene y se va, mocos eternos, dientes que salen y molestan demasiado. Horas de teta y muchos mimos para acompañarlo, no sin pensar que te cambiarías por él si fuera posible.


Otro gran descubrimiento ha sido el porteo. Antes de ser madre no me planteaba la posibilidad de llevarle siempre pegado a mi. Ya al final del embarazo me resultó atractiva la idea… y hoy por hoy no concibo el día a día sin llevarlo conmigo a todas partes. Cuando pasen éstos años de porteo, quedarán siempre en mis recuerdos (y espero que también en los suyos, aunque sea muy al fondo) los largos paseos de horas y horas caminando viendo gente… viendo el mundo en primera persona, charlando con algún conocido que nos encontramos, de compras en el súper, en la frutería…  siempre disponible, siempre segura yo y seguro él, porque ambos experimentamos la tranquilidad de oírnos respirar, hablarnos (sí, él suele responder) y olernos continuamente. Lo que empezó por ser algo práctico se ha terminado convirtiendo en una nueva pasión para mi.


 También descubrí  la importancia del grupo. Lo importante que es no estar ni sentirse sola en esto. Lo importante que es relacionarse con gente que vive lo mismo que estás viviendo tú, cada una a su manera, pero todas madres… Gracias a mis tribus por acompañarme en éste proceso tan bonito, gracias a las amigas que siempre están ahí por facebook o whatsup para escuchar un desahogo o ayudar cuando se necesita. Gracias amigas porque éste año no habría sido igual sin vosotras. Os quiero!


Oooh me olvidaba del colecho… Quién me lo iba a decir… No me planteaba jamás que D pudiera dormir en otro sitio que no fuera su cuna, al fin y al cabo ahí es donde duermen los niños no? ;) No pasaron ni horas desde que nació y supe que su lugar estaba a nuestro lado. Ahí sigue, compartiendo sábanas, mimos, manotazos, besitos, patadas y tetadas nocturnas. Cada vez que alguien me dice que de ahí no le sacaremos nunca, pienso (y a veces digo) que la que lo voy a pasar mal seré yo cuando me diga que quiere dormir en su cama.


Me he dado cuenta de que a pesar de tener “superada” la muerte de mi madre, ya hace muchos años,  me gustaría mucho haber compartido con ella ésta etapa. Probablemente hubiéramos guerreado en ocasiones y me hubiera vuelto loca con muchos “consejitos” como veo que les pasa a las mamis de mi alrededor. Pero aún sabiendo eso me encantaría que hubiera estado conmigo para vivir todo esto que me ha estado pasando y para que conociera a su nieto.


También he tenido una revelación en el mundo laboral y es que me he descubierto como una auténtica mercenaria (vengo, trabajo y me voy). No quiere decir que lo haga mal o que esté mano sobre mano… no, es simplemente que no siento que me llene como lo hacía antes. Ya no encuentro satisfacciones en el trabajo, ni me muero por tener retos…  De vez en cuando experimento algún pico de entusiasmo con algo complejo que sale… pero es un micromomento. Después de incorporarme no consigo experimentar ningún sentimiento de ilusión o emoción por lo que hago. Esto está siendo muy duro… no sé si será así siempre, o es simplemente porque aún conservo la idea de que mi lugar está con D, y no en una oficina, alejada de él.

Ha sido también un año de sacaleches. Últimamente me preguntan mucho que hasta cuándo voy a estar sacándome y ya contesto que me he propuesto comprobar si la vida útil coincide con lo que dice el fabricante... ésto da para un post.


He descubierto también que no me equivoqué al elegir al padre de D como compañero de vida y como padre de mi hijo. No podía haber tenido mejor compañero en el parto ni posteriormente un mejor apoyo en la lactancia. Somos una familia de tres, creciendo juntos, aprendiendo juntos y con el objetivo firme de que D sea un niño feliz ante todo. Disfrutando de jugar en el suelo, experimentar y descubrir la comida y cuán lejos puede llegar un trozo de tortilla cuando se pone en la mano adecuada… ;) Gracias papá informático por éste año, te quiero!


Por último gracias a ti D, porque hoy puedo decir que el hecho de que vinieras al mundo ha hecho mi vida como quería que fuera (sin saberlo). Porque hoy por hoy sé, que se puede ser feliz con muy poquito. Gracias por mostrarme que ser madre era lo que faltaba en la ecuación y por mostrarme algunas cosas que sobraban en ella. Gracias por elegirme y por éste año de felicidad. Te quiero  mi vida.




Por último pongo una foto… Hoy me pongo éstos horribles calcetines por primera vez desde que hace un año los llevara en el paritorio (tenía mucho frío). No me los he puesto desde entonces y  los llevaré ésta noche para recordar aquella noche de hace un año…. Feliz primer cumpleaños muñecoooo!!!

viernes, 7 de junio de 2013

Del empoderamiento en la maternidad: Acercar posturas con los profesionales médicos

Antes de quedarme embarazada nunca me planteé "discutir" con un médico sobre sus recomendaciones o prácticas, pero ya desde el embarazo empecé a plantearme que quizá como son personas igual que todos nosotros, puede que alguna vez no tengan la razón. Por otro lado está el cambio de concepto sobre el pediatra, que pasó de ser el médico para cuando los peques estaban enfermos a ser no sólo eso, sino el guía en muchos aspectos de crianza de los niños sin tener en muchos casos formación específica sobre nutrición, lactancia materna, etc... que avale sus consejos.

Podría dar mil vueltas al asunto pero voy a ir un poco al grano. El caso es que aquí en villainformática al pediatra lo queremos para que cuando el nene se ponga malo nos diga qué tiene y cómo se cura. El resto de atribuciones se las hemos ido liberando poco a poco para que el hombre no tuviera mucha carga. Ha habido un par de hitos importantes, como cuando a los cuatro meses nos dijo de empezar con cereales y le comentamos que nos habíamos informado y que tanto la OMS como la AEPED recomendaban LME hasta los seis meses. También cuando nos dijo que iba a tirar del prepucio y le comentamos que habíamos leído varios estudios que desaconsejaban la práctica, ya que la fimosis de los niños es fisioógica y se suele corregir con el tiempo... Por supuesto hemos ido iniciando la AC como íbamos viendo, nada de seguir un orden, ni unas cantidades, ni unos horarios cerrados, y por supuesto nada de cereales de farmacia. En cuanto al sueño, lo único que nos ha preguntado es si duerme bien, y como para nosotros sí que lo hace la respuesta simplemente ha sido afirmativa, sin entrar en detalles. Yo creo que para él somos "los raritos", pero por el momento no hemos tenido episodios de alteración.

En la mochila en la que llevamos la documentación del peque tenemos impresos documentos de interés, como pueden ser La Carta Europea de los derechos del niño hospitalizado,en la que aparecen los derechos de todo niño hospitalizado y que muchos (incluyendo los propios hospitales) desconocen. Se trata de un documento aprobado en el Parlamento Europeo de aplicación en toda la Unión Europea. Tenemos además varios documentos de interés de la OMS, como la publicación sobre la recomendación de Lactancia Materna Exclusiva hasta los 6 meses o las gráficas de crecimiento para niños alimentados con Lactancia Materna. Tenemos también un par de documentos sobre estudios que desaconsejan la retracción prepucial (de éstos no tengo enlaces porque me los han pasado por correo, no tengo problema en enviarlos a quien me los pida). Y por supuesto ésta lista irá creciendo si tiene que hacerlo o si se actualiza alguna recomendación de las que tenemos.

El caso es... que hemos elegido informarnos y llevar las riendas de cómo queremos hacer algunas cosas relativas a la crianza/alimentación del niño y ésta elección ha venido acompañada de que en algunas ocasiones hemos tenido algún "intercambio" amistoso con el pediatra. La manera en la que lo hemos hecho ha sido siempre muy respetuosa.... Hemos preferido tener en cuenta que al otro lado de la mesa hay un profesional (más o menos interesado en reciclarse) y que no nos interesa que sea un enemigo, sobre todo si como médico le tenemos en estima como es el caso, sino un aliado más en pro del bienestar de nuestro peque. Nos importa mucho su criterio en algunas cosas, sin embargo sobre otras simplemente escuchamos lo que tenga que decirnos y decidimos nosotros. A nosotros nos ha funcionado el tono seguro, pero amigable, sin altivez... La seguridad se refuerza mucho citando las fuentes de las que extraemos la información y que se den cuenta de que no eres una #mamiflautalocatalibanadelateta, sino una mujer informada y empoderada que debate con el médico de su hijo sobre aspectos en los que quizá su formación como pediatra no ha ahondado lo suficiente.

Aparte del pediatra también se han dado casos con otros profesionales médicos a los que yo he ido. Sin ir más lejos hace poco estuve en el otorrino por una sinusitus y al decirle que daba el pecho a mi hijo me comentó que la medicación que tenía que mandarme era bastante fuerte y que si podía existir la posibilidad de darle fórmula unos días. En lugar de ir a cuchillo le pregunté si conocía la web de e-lactancia para consultar la compatibilidad de los medicamentos con la lactancia, explicándole que la web la mantenía el Servicio de Pediatría del Hospital Marina Alta. Tras explorarme consultamos juntos en la web y la app para móvil la medicación que me iba a recetar (por cierto, toda compatible con la lactancia). El otorrino quedó la mar de contento con el descubrimiento y guardó la web en favoritos para próximas pacientes que lactaran. Para quien no lo sepa, existe una APP para Android que se alimenta de la misma base de datos que la web de e-lactancia, que se puede descargar en una versión de prueba en Google Play para Android, llamada LACTATION (Lite). Existen versiones de pago muy económicas para mamás y profesionales médicos.

Pues esta es mi visión... Con información y un poco de mano izquierda todos contentos...

¿Y vosotras? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia? ¿Habéis elegido mentir al pediatra o también "intercambiais" con él/ella?

viernes, 24 de mayo de 2013

Retrospective post: El día del test

Cómo me gusta a mi inaugurar secciones aquí como una loca, para luego escribir sólo un post en ellas... (espero que ese no sea el caso).

Una de las cosas que me impulsó a empezar a escribir el blog fueron las "batallas" que le pasan a una desde el embarazo. A mi me pasaron varias y la primera de ellas, como no... el día del test.

¿Y porqué me ha dado ahora por ahí? Pues básicamente es que hace unas semanas tuvimos revuelo por whatsup con un test de embarazo de una "reincidente" (felicidades de nuevo L) entre mis queridísimas Mamis de Julio, y esa situación me recordó al momento "Test de embarazo positivonegativo" que vivimos cuando supimos que D venía en camino... Ahí va la historia...

Primero que nada he de decir que la búsqueda de D no fue ni mucho menos un "llegar y besar el santo"... de hecho el mes que tuvimos el positivo estábamos esperando para iniciar tratamiento de fertilidad, así que no veas el regalazo. Evidentemente llegados a éste punto tienes toda esperanza perdida en conseguir el embarazo por la vía "civil". La cosa sucedió así:

El día anterior a la falta (por la tarde) de compras con una amiga.... mareazo raro raro raro....Me agarro a algo disimulando... y pasado un ratito recupero el control de mi organismo. Al rato me despido de mi amiga y pillo el coche de camino a casa comiéndome el tarro.... ¿Y a qué ha venido ese mareoooo? Y ya me dije... mira, o nos hemos pegado el churro o me quedan dos telediarios... Y con la premisa positiva de que me quedaban muchos más telediarios me fui a la farmacia y le dije a la chica que me atendía.... "Por favor, quería el test de embarazo más barato que tenga en la farmacia" (sí, estaba muy quemada de gastarme perras en vano, y es que con una regla irregular y tanto tiempo de búsqueda la inversión ya fastidiaba). Me compré mi test de embarazo cutre cutre cutre y me fui para casa...

Papá informático estaba en su hábitat natural (el ordenador) y pasé de largo saludándolo desde la puerta con la firme intención de ir directa a por el pipitest. Bien, me meto en el baño que nunca usamos, le echo el pis al palito y lo dejo encima del lavamanos... Entre la poca fe que yo tenía y que además tenía un par de cosas que hacer me fui y tardé un poco en volver... Y cuando vuelvo, esperando encontrar el test en un flamante blanco nuclear me encuento que donde estaba la línea de control aparecía una línea tan rosita que casi parecía blanco.... ¿Y esto es que sí, que no... que a lo mejor? y me fui directa a la basura (donde había tirado las instrucciones del test con mucho cuidado) a rescatarlas. El test era tan barato que ni las instrucciones tenían mucho detalle. Allí no ponía nada... pero pensando con lógica... si sale flojo algo hay no? Además, la falta sería para el día siguiente... y encima me había hecho el test por la tarde...

Pues ahí que voy con mi flamante sonrisa de mujerquepiensaqueestáembarazada a contarle la buena nueva al papá informático... Depués de explicarle el motivo por el cual me había hecho el test le enseño el palito, lo mira... y me dice... "yo aquí no veo nada, esto es negativo". Y yo.... "no no no míralo bien... se ve una mini rayita muy pálida, pero ahí está". Se vuelve a acercar el test, lo mira... y me dice "si bueno, pero eso es negativo" y ahí siguió tan tranquilo. Mientras, yo salgo de la habitación con el alma en los pies, tras la ilusión inicial y rindiéndome a la evidencia de que me había flipado demasiado pronto.... Aún así, esa noche di más vueltas que un trompo en la cama.

Al día siguiente llego a la oficina y al ratito recibo un mensaje de papá informático.... "Oye que igual sí que era positivo eso". Yo... "¿no estabas tan seguro de que era negativo?". Papá informático - "sí, pero igual me he equivocado, hazte otro" (éste cambio de opinión seguro seguro seguro que vino precedido de alguna búsqueda por interné, que me conozco yo al personal). Yo - "ahora ni de coña, estoy en el curro, ya luego vemos". Papá infomático "Vale, nos vemos en casa entonces, cómpralo antes de venir"

Pues nada, de camino a casa paro en la farmacia habitual, en la que además había encargado la medicación para el tratamiento de fertilidad y le digo a la chica que quiero un test de embarazo, pero de los chulos, nada de rayitas.... Se queda flipando y me dice.... ¿pero tú no habías venido la semana pasada a encargarme hormonas? Sí, pero creo que igual no las necesitamos.... Se ríe y me desea suerte.

Voy corriendo a casa y ya está allí papá informático esperando... Llevaba aguantándome para no ir al baño durante horas, para poder hacérmelo desde que llegara. Pues bien, directa al baño, ésta vez al habitual y pipitest al canto. Ésta vez los dos pegaos allí viendo la pantalla sin pestañear.... Al poco tiempo sale la esperada palabra en el display "Embarazada". Un poco más tarde la estimación de semanas. A eso le siguió lo que supongo que pasa en cualquier hogar en esas circunstancias.... "Lo ves??? Te dije que era positivo" (Noooooooooooooooooooooo es broma)

Pues ese fue el primer día de mi nueva vida como mamá, el primer día del gran cambio, y un día que me encargaré de recordar siempre y que además inmortalizo aquí, en mi blog.

martes, 21 de mayo de 2013

Por favor NO molesten: Estamos de parto

Tengo el blog abandonado, lo sé.... soy consciente, pero es que tengo un peque a puntito de caramelo para caminar, que además se ha puesto malo y hemos estado en la clásica semana del moco colgando+fiebre+tos (pack completo).

No quiero que se me pase la semana sin hacer mención a la Semana Mundial del Parto Respetado. Con motivo de ésta semana son muchos los actos que se realizan para promover que recuperemos el control que nunca debimos perder sobre nuestros propios partos. Me considero una de esas mujeres que elegimos pasar por nuestros embarazos, partos y maternidades de manera consciente. Informándonos, decidiendo y empoderándonos... Mucha gente, no lo entiende... De hecho mucha gente lo interpreta como una especie de "jipismo" absurdo que reniega de los avances médicos... Yo soy de las que pienso que afortunadamente existen avances médicos que hacen que se salven vidas de madres y peques que antaño se perdían, pero que se ha estandarizado el "abuso" de estos avances médicos para todas las situaciones de parto. Y es que cuando las cosas van bien, no hay que tocarlas, no hay que hacer nada. Hay que ser pacientes, dejar al cuerpo.... y si llegado a un punto de peligro, el cuerpo no ha hecho, actuar.... Nada es NADA.... ni ruido, ni hablar, ni luz excesiva ni nada de nada... hay que dejar parir. Me gusta mucho el eslogan de la semana mundial del parto respetado porque es tan simple como eso "No Molestar".

 
Mi parto fue un híbrido... En todo momento se me comunicó lo que iba a pasar, se me impusieron protocolos hospitalarios a consecuencia de tener exudado positivo + bolsa rota y tuve elección en aquellas cosas que no iban impuestas en el protocolo, como el uso de la epidural o el poder moverme y parir en la posición que quisiera. En otros países, incluso en otras comunidades autónomas, sé que el hecho de tener exudado positivo y romper bolsa no implican una inducción automática, pero aquí sí.... Esa es la parte que me chirría de mi parto, que si hubiera caído en otro punto del mapa quizá mi cuerpo hubiera tenido tiempo de seguir un proceso natural, no intervenido... Y sin embargo, no lo tuve. Me chirría que se use un fármaco tan sumamente peligroso como la oxitocina sintética tan libremente... cuando en otros países por tener exudado positivo no se hace absolutamente nada. Como creo que la mejor manera de que las cosas cambien es concienciándonos de que pasan cosas que no deberían pasar y contando nuestros partos, invito a mis lectoras a contar sus relatos de parto. Si alguna mamá bloguera lo desea enlazaré el relato de parto que tenga publicado en su blog.

Empiezo publicando el mío... con el deseo de que si hay un próximo pueda ser completamente respetado...

El día que nacimos (Parte 1)
El día que nacimos (Parte 2)

Y aquí la lista de partos de blogueras amigas:

El parto no respetado de Bea, de  Nicolás tiene dos mamás

Lo dicho, la que se anime a unirse que me mande un correo a deinformaticamama@gmail.com o que ponga un comentario con el enlace a su post de parto y lo añadiré gustosa al post.


lunes, 6 de mayo de 2013

Probando nuevos alimentos: La crema del culo

Cambiarle el pañal sin darle algo que le llame mucho mucho la atención es misión imposible de todas todas. Empezamos a darle inicialmente alguno de sus juguetes y por un tiempo coló, pero ya eso de los juguetes no es suficientemente "guay" y hemos tenido que recurrir a otros objetos.  Si tiene caca y hay que hacer una limpieza seria de la superficie, el objeto en cuestión tiene que ser lo suficientemente guay como para que su interés por él le dure durante todo el tiempo en el que tardamos en terminar de limpiarle. Si no, la hemos cagao (nunca mejor dicho). Somos plenamente conscientes de que cualquier objeto electrónico cumple con ésta característica, pero como después de unos segundos va a la boca intentamos descartar todo lo que tenga wifi, bluetooh  y demás radiaciones...

Pues bien, el otro día, en uno de estos momentos del cambio de pañal, inocentemente le solté el tubo de la crema del culo (que no voy a poner marca porque ésto no es un blog de publi de cremas de pañales). El tubo es de esos metálicos y no se me pasó ni remotamente por la mente lo que allí iba a acontecer en breve cuando se lo di... Ahí va la escena...

Entra el papá informático...

Papá informático: Mmmmmm "mamá informática" (sí, es mi nombre real), tú le has visto la boca al niño?
Yo: No, ¿qué tiene? (Hay que decir que yo estaba a lo que estaba, es decir, como dice el papá informático, purificándole el culo al nene)
Papá informático: Se está comiendo la crema del culo.
Yo: Ya, le he dado yo el bote.
Papá informático: Mmmmm sí, pero es que se está comiendo la crema (mientras le quita el tubo).

Tras éste momento le miro a la cara y le veo la boca embadurnada de crema. El muy bruto se había chascado el tubo metálico y le abrió un boquete. Entre los dos lo limpiamos y arrastramos lo que quedaba en la boca.... y ahora viene el momento interesante mientras el peque nos mira como si estuviera viendo un partido de tenis...

Yo: Y ésto será tóxico?
Papá informático: Yo creo que no, se le pone en el culo...
Yo: Sí claro, y con la lejía lavamos la ropa y beberla  muy sano no es....
Papá informático: Pues... no sé, voy a mirar el prospecto (que evidentemente no está)
Yo: Búsca en internet mientras yo le doy teta.
Papá informático: Vale, si no vuelvo es que no es tóxico.

Pasa el tiempo, y me escribe por gtalk (sí, es nuestro medio de comunicación mientras él está en el ordenador y yo en la tablet con el peque en la teta en el otro extremo de la casa, es muy muy práctico).

Papá informático: Oye que nada, que no es tóxico.
Yo: Seguro?
Papá informático: Dice que nada, que si no es una gran cantidad que no pasa nada...
Yo: Y cuánto se ha podido comer?
Papá informático: Pos no sé, pero entre lo que le hemos sacado de la boca y lo que llevaba por fuera, poca cosa.
Yo: (Como buena madre atacada) Pues yo no me quedo tranquila, voy a llamar al número de información toxicológica.
Papá informático: Me parece excesivo, pero vale (La traducción de ésta frase es... eres una loca, pero como sé que no tengo nada que hacer diciéndotelo me rindo ante la evidencia y llama si quieres)

Termino llamando al número de información toxicológica, que por si algún día se os da una circunstancia similar es el 91 562 04 20. Al ajo...

Persona de IT: Buenas noches
Yo: Buenas, mi peque se ha comido la crema del culo (diciéndole cual)
Persona de IT: ¿Qué edad tiene el peque?
Yo: 10 meses
Persona de IT: No pasa nada, lo único tenle incorporado un par de horitas por si vomita para que no se le vaya al pulmón. Si mañana tuviera fiebre llévale al médico porque se le habrá bajado al pulmón.
Yo (modo pensamiento): joer pues menos mal que no pasa nada... )
Yo (modo hablante): vale... gracias...

Mi interpretación subconsciente de la frase de la persona de IT: El niño va a vomitar y se le va a ir irremediablemente al pulmón y se va a poner malito porque tú por malamadre le has dejado un tubo de crema para que se lo comiera.

Voy y le cuento al padre de la criatura la situación...

Yo: Oye, que ya he llamado.
Papá informático: Y qué te han dicho? que no pasa nada nooo?
Yo: Pues... casi... que no es tóxico pero hay que vigilar que no vomite y tenerlo incorporado por si se le fuera para el pulmón.
Papá informático: Puas... exageraditos que son...
Yo: Ya, me lo voy a poner encima un rato para quedarme tranquila....

No le ví la cara a papá informático, pero me la pude imaginar... Después de una hora y pico con el nene encima lo puse de nuevo en la cama... Al final nada, ni pulmones, ni fiebre ni nada.... En fin, otra batalla más para el saco.

lunes, 29 de abril de 2013

¿Cuántos ingenieros infomáticos hacen falta para montar una sillita de coche?

La historia empezó en la tarde del domingo. Papá informático y yo habíamos estado hablando de que el Matrix se le estaba quedando pequeño. Los arneses ya le quedaban más abajo de los hombros, los pies hiper encogidos y no era cuestión de alargar la situación, así que aprovechando la tarde dominguil decidimos instalar la silla.
Aprovechando una siesta del peque con papá informático me pillé la silla bajo el brazo (mentira, no veas vaya cacharro inmenso y cómo pesa) y fui camino del garaje.... Llegué allí y saqué el libro de instrucciones para el montaje (primer error de madre colocadora de sillas primeriza.... las instrucciones se leen antes de bajar al garaje, para que de tiempo a asimilarlas y para tener una luz decente para leerlas). Después de un rato dándole vueltas a la silla y mirando los puntos en el coche me puse al ajo... Tardé un ratito, pero conseguí colocarla... El problema vino para ponerle una pieza llamada "anclaje de Toptether" (y eso que eh lo que eeeeh?) Pues nada, básicamente es una correa para ampliar la seguridad del anclaje de la silla. Y ahí comenzó el problema.... uno de los extremos está en la parte de atrás de la silla, hasta ahí fácil... y el anclaje del coche dondé coño está? Venga a buscar... vacía el maletero... usa el móvil de linterna por si es un minidetalle y no lo veo con la luz que hay.... y nada, que aquello no aparece... En la desesperación ya me pillo el manual de instrucciones del coche. Toma tochacoooo! Suerte que viene en el índice un capítulo de seguridad infantil. Allí me voy directa y aparece un apartado del famoso, aunque para mi hasta ayer desconocido "Toptether". En el apartado aparece un dibujo de dónde está teóricamente el tema... y me vuelvo al maletero con la idea de que aquello no estaba donde el dibujo lo ponía porque yo ya había rebuscado hasta en el último milímetro sin éxito... Nada, el Toptether de las narices sigue sin aparecer... Vuelvo a meter de nuevo todo en el maletero y me voy a casa en busca de refuerzos... Papá informático y D ya estaban en pie comiendo mandarinas y les conté a ambos la batallita de la colocación de la silla. Total que vamos los tres rumbo al garaje en busca del Toptether perdido... Papá informático terminó metido literalmente en el maletero... Mientras, D nos miraba con cara de saber que tenía a unos inútiles como padres (lo siento peque, te tocó). Finalmente después de un rato dando mil vueltas decidimos subir y recurrir a la mayor enciclopedia del mundo "Interné". Ya sé que es lamentable que no hayamos llegado a esa conclusión antes, pero la especie humana tiene ese defecto... o es que aquí alguien se ha leído las instrucciones del vídeo antes de intentar usarlo???

Mientras D y yo teteábamos, papá informático se adentró en el mundo de la seguridad automovilística infantil.... llegando a la conclusión de que el puñetero Toptether en nuestro coche es un accesorio opcional y aunque viene preparado para instalarlo no está!!!! Jodeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer!!! No se les podía haber ocurrido ponerlo en las instrucciones en lugar de tener a dos personas adultas y un bebé buscándolo durante horas??? Asumiendo la situación, por el momento la silla se va a quedar sin enchufar al Toptether de las narices...

Cuando parecía que ya todo había terminado, ésta mañana hemos tenido el último capítulo del culebrón "la silla nueva"... Salimos de casa (corriendo como todas las mañanas), sentamos al peque en su flamante silla y cuando vamos a cerrar el arnés aquello que no cierra... Venga a darle vueltas, pero es que sólo encaja de una manera... no puede ir de otra forma! Total, que el enano terminó de nuevo en el Matrix, que afortunadamente allí seguía en el sillón de delante del coche y el padre durante medio trayecto intentando cerrar el arnés en el asiento de atrás.... Finalmente parecía que se había atascado y lo consiguió después de unos 10 minutos.

Lo dicho, no sé cuántos ingenieros informáticos hacen falta para montar una silla del coche y para poner a un bebé, dentro. A día de hoy, lo único que puedo afirmar es que son más de dos.