Pasa una cosa bastante curiosa... Cuando recibes la noticia de que viene un bebé hay una especie de rollo compulsivo que prácticamente te lleva a comprar todo lo que crees que el niño va a necesitar desde que nace hasta que tiene varios meses (pero no dos, sino incluso más, que ya que estamos!!). Es como si pensáramos que después de parir vamos a estar metidas en una especie de búnker y tenemos que comprarlo todo porque luego va a ser imposible. Lo del "crees" lo he puesto subrallado porque es curioso como lo que para mi es megasúperimprescindible otra persona te dice que jamás lo utilizó. En esto del "novatismo madril" es muy habitual pasarse y yo he llegado a la conclusión de que mejor sentir primero la necesidad y luego hacer la compra que al revés, así seguro seguro que no te equivocas. Ojo, que ésta conclusión me ha costado unas cuantas cositas inútiles...
jueves, 3 de enero de 2013
¡Que viene un bebé! ¿Qué necesito?
Pasa una cosa bastante curiosa... Cuando recibes la noticia de que viene un bebé hay una especie de rollo compulsivo que prácticamente te lleva a comprar todo lo que crees que el niño va a necesitar desde que nace hasta que tiene varios meses (pero no dos, sino incluso más, que ya que estamos!!). Es como si pensáramos que después de parir vamos a estar metidas en una especie de búnker y tenemos que comprarlo todo porque luego va a ser imposible. Lo del "crees" lo he puesto subrallado porque es curioso como lo que para mi es megasúperimprescindible otra persona te dice que jamás lo utilizó. En esto del "novatismo madril" es muy habitual pasarse y yo he llegado a la conclusión de que mejor sentir primero la necesidad y luego hacer la compra que al revés, así seguro seguro que no te equivocas. Ojo, que ésta conclusión me ha costado unas cuantas cositas inútiles...
lunes, 31 de diciembre de 2012
¡Gracias papá!
martes, 25 de diciembre de 2012
La historia de cómo empezamos a colechar
Soy una de esas personas que no consideraba la opción del colecho y seis meses después no concibo otra cosa. En el post voy a contar un poco qué nos ha llevado a ésta opción ni más ni menos respetable que otras...
La primera vez que coleché fue en el hospital al día siguiente de parir. D no cogía bien el pecho... Llanto, cansancio y dolor de pezones hicieron que llamáramos a una enfermera por si al peque le pasaba algo. Vino una enfermera estupenda que además de ayudarme con la posición me dijo que me calmara, me lo pusiera conmigo en la cama y que descansara. Aquello funcionó...
Ya en casa vi que aquello de levantarse a sacar al niño de la minicuna en cada toma nocturna no era ni de coña operativo. Te despiertas por completo y eso no es lo peor... Lo peor es que el niño también se despertaba por completo. Toma de una hora mínimo y además había que esperar para volverlo a poner en la minicuna porque si no se volvía a despertar. Total que de 8 horas con suerte dormía 3. Conclusión: Esto no es viable....
Empecé a ponerlo conmigo en la cama mientras le daba el pecho. La mayoría de las veces me dormía y sólo me despertaba cuando volvía a pedir. El miedo de "no lo chafaré" se fue solito porque me di cuenta de que aún dormida era perfectamente consciente de que D estaba ahí.
Prejuicios salvados y experiencia positiva en lo relativo al sueño me hicieron decidir finalmente que aquella debía ser muestra manera de dormir. Lo hablé con el papá de la criatura y pactamos que así dormiríamos. Al plantearnos el " hasta cuando" ambos tuvimos claro que el plazo lo pondría D.
Desde entonces en la cama somos tres... Y he de decir que lo que empezó siendo una solución de conveniencia "sueñil" se ha convertido en una experiencia estupenda. No sólo duermo muchísimo aún teniendo un niño que demanda varias tomas nocturnas, sino que además tengo un sueño de calidad, tranquilo... Sin desvelos de levantarme para ver si está bien. Sé que lo está porque está pegadito a mi. Abrir los ojos y encontrarse esa mirada limpia y sonriente... o esa carita de paz, tranquilidad y seguridad máxima si aún duerme... no tienen precio.
Sé que la moneda tiene otras caras. Muchos me dicen que no lo sacaré nunca de la cama.... Que no dormiré cómoda. Cuando me dicen esas cosas respondo que duermo cómoda y tranquila y que el día que me pida dormir en su cuarto igual le pido un huequito en su cama porque la que no voy a poder dormir soy yo :-)
Fuera de coñas.... Defiendo el colecho como la forma de dormir que a nosotros nos ha funcionado. No creo que sea mejor ni peor que otras formas de dormir. Simplemente es la nuestra. Dulces sueños!!!!
jueves, 20 de diciembre de 2012
24x7...
martes, 27 de noviembre de 2012
Esos cacharros del infierno... "Los sacaleches"
http://albalactanciamaterna.org/lactancia/extraccion-de-la-leche-materna
Criterios para elegir un sacaleches: ¿Cual me compro?
Lo primero en lo que hay que pensar para decidir qué sacaleches es más adecuado, es ver qué tipo de uso vamos a darle, ya que no es lo mismo tener que sacarse leche en plan ocasional que a diario.
Para el uso ocasional sin duda uno manual, porque son mucho más económicos y aunque hay que darle a la manivelita esa no está de más de vez en cuando que así hacemos ejercicio.
Si queremos el sacaleches para dejar leche a diario ahí ya tendríamos que irnos a uno eléctrico. De éstos hay de dos tipos... Los que son para extraer de los dos pechos a la vez (para personas pudientes y con prisa, ya que extraen más cantidad en menos tiempo pero salen un ojo de la cara y parte del riñón) y los que extraen de un sólo pecho (para los que aunque nos vendría bien el doble apreciamos todos nuestros órganos y no podemos pagar uno de los otros).
Ahora que ya está claro el tipo toca decidirse por una marca. Como no los he probado todos cuento pros y contras de los dos que he probado y ya cada cual que se forje su propia opinión...
Medela Swing
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Pros:
- Sencillito de limpiar (son 3 piezas)
- Fuerza de succión regulable. Regulando ésto, si te duele puedes bajar un poco.
- Fase de estimulación y fase de extracción (velocidad) bastante similares a las del bebé.
- Tiene campanas de distintas tallas por si tienes un pezón muy grande.
- Tiene repuestos de todo y son sencillos de conseguir.
Contras:
- Es de los más caros.
- La velocidad no es regulable.
Philips Avent
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Pros:
- La velocidad es regulable y además puedes incluso grabarla. La fase de estimulación la harías manualmente y una vez comenzara a salir leche ya puedes poner el piloto automático.
- De los eléctricos es de lo mejor calidad-precio.
Contras:
- No se puede regular la intensidad de la succión y para mi gusto no se parece demasiado a la succión de un bebé (al menos del mío).
- Los repuestos sólo se consiguen escribiendo al fabricante, no los he visto en tiendas.
Pues esa es la Info de mi experiencia. Si en algún momento pruebo otras marcas, edito y añado la información.
La vuelta al trabajo y la incomprensión...
Llega el momento temido por la mayoría de madres que conozco... Y por mí misma... La inminente vuelta al trabajo. No voy a hablar de la vuelta al trabajo en sí, sino de la incomprensión generalizada cuando se toca en un tema de conversación. La cosa más o menos sucede así:
Vas por la calle y te encuentras con una persona "amable" que después de decirte hola y preguntarte por el niño suelta la perlita.... "¿Qué, ya queda poco para que se acabe la buena vida no?" Ojiplática perdida e intentando ser un poco más amable, respondes lo que no sientes o usas la coletilla de "Sí, si unos Euromillones no lo remedian je je" mientras se te revuelve hasta la última célula de tu organismo. Para todos éstos "seres amables" así me siento y si mi educación me lo permitiera así respondería ante el estupendo comentario...
1) Ante la insinuación de que una baja maternal es un período vacacional querido ser amable, he de decir que nunca he tenido en mi vida unas vacaciones tan agotadoras. Me paso el día pegada a mi hijo. Le doy teta cuando lo necesita. Esto no sólo es cuando tiene hambre, porque también es consuelo y cariño. Le canto, le bailo, juego con él, le tengo en brazos, mochila o fular, le cambio pañales, le saco a dar sus paseos... Y en medio de todas esas cosas a veces tengo tiempo de ir al baño a hacer pis y entretenerme unos segundos contemplativos extra. A veces, cuando hasta yo misma siento vergüenza al verme los pelos de las piernas y pensando en lo bien depilado que iba Macario en sus tiempos, intento pedirle al papádeD que esté con el enano un rato para depilarme. No sé lo que es una ducha tranquila de más de cinco minutos. La peluquequé??? Eso dónde era? En resumen, querido ser amable... Que vacaciones no son...
2) Llevo meses pegada 24 horas a mi hijo. Porque no sólo él me necesita, yo también le necesito a él. Sí, las hormonas hacen su trabajo y garantizan la supervivencia de una mini personita que depende de su madre haciendo que ésta se enamore literalmente de él desde que lo lleva en su vientre hasta que finalmente se materializa ante tus ojos. Sí, estoy enamoradísima de mi hijo y sí, la separación aunque sea por unas horas de él me horroriza.
Después de la dichosa preguntita de la vuelta al trabajo, algunos con el ánimo de animarte si te ven chafada te dicen una serie de frases de consolación que uffff... Ejemplos:
1) "Eso nada mujer, si son unas horillas de nada"... Ya, unas nueve horillas de nada no? Total si el día tiene un montón más, casi el doble! (Ironía Off) Primero que nada... Me cuesta ya horrores ir diez minutos al súper... Tanto que me he vuelto a casa con embutidos preenvasados con lo que los odio para no tardar más. Cada vez que pienso en esas 9 horas me dan escalofríos. Estará bien?, le dará fiebre?, comerá? (Ésto da para otro post), me echará de menos?... Y ya si pienso en los mil momentos que me voy a perder ya es que me corto las venas...
2) "Te va a venir bien distraerte con otras cosas"... A ver... Yo al trabajo no voy a distraerme. Voy a trabajar y muchas veces voy estresada con las mil cosas que tengo entre manos. Añado además que lo hago por la pasta, si no no iría. Eso por una parte, por la otra... No quiero hacer otras cosas, quiero criar a mi hijo, quiero disfrutar de él y que él sienta que su madre está ahí para todo. Ahora mismo mi cuerpo no entiende de realizaciones profesionales ni de nada parecido. Entiende de ser mamá.
Muchos lo leerán y dirán, vaya tía exagerada... No sé, simplemente me siento así. De éstos que me tachen de exagerada decir que no se viven igual los toros desde la barrera. Hay que ser madre para entenderlo. A todas aquellas mamis que se hayan sentido en mi situación todo mi cariño y comprensión. Es muy duro...