jueves, 3 de enero de 2013

¡Que viene un bebé! ¿Qué necesito?

Hoy me he decidido por una entrada retrospectiva...

Pasa una cosa bastante curiosa... Cuando recibes la noticia de que viene un bebé hay una especie de rollo compulsivo que prácticamente te lleva a comprar todo lo que crees que el niño va a necesitar desde que nace hasta que tiene varios meses (pero no dos, sino incluso más, que ya que estamos!!). Es como si pensáramos que después de parir vamos a estar metidas en una especie de búnker y tenemos que comprarlo todo porque luego va a ser imposible. Lo del "crees" lo he puesto subrallado porque es curioso como lo que para mi es megasúperimprescindible otra persona te dice que jamás lo utilizó. En esto del "novatismo madril" es muy habitual pasarse y yo he llegado a la conclusión de que mejor sentir primero la necesidad y luego hacer la compra que al revés, así seguro seguro que no te equivocas. Ojo, que ésta conclusión me ha costado unas cuantas cositas inútiles...

Luego están los consumibles (pañales, discos de lactancia, compresas postparto). Es habitual comprar un montón por si acaso y Murphy suele hacer de las suyas con ésto. A poco que lo piensas es absurdo. Todo esto lo venden en supermercados y farmacias. Lo normal es tener ambas cosas relativamente cerca, pero no... hay que comprar un montón porque total.. lo vas a gastar... y luego te comes cinco paquetes de pañales porque tras usarlos un par de días al nene le hacen daño. Mil discos de lactancia porque has tenido la suerte de tener tetas optimizadísimas y de gotear nada de nada... y de las compresas postparto ni hablamos.

Haciendo gala del novatismo más absoluto me dediqué a buscar por internet para ver si alguien publicaba una lista de cosas necesarias para un recién nacido. Encontré muchísimas cosas y menos mal que no hice gran caso que si no me hubiera tenido que marchar de casa para meterlo todo. Al final optamos por lo "básico" aunque luego vimos que no era tan básico pero ya esto es porque hemos terminado optando por caminos algo alternativos (ésto de los caminos alternativos da para otro post). Sin liarme más... ésta es mi lista de cosas necesarias...

1) Ropa para el bebé... En éste punto no emocionarse con que en las ecografías te han dicho que el niño es inmenso. Lo normal es que prácticamente cualquier recién nacido lleve ropa pequeñita de 0-1 aunque sea sólo durante algunas semanas. Yo soy muy práctica así que no compré nada de ropita rococó. Bodys y peleles es lo más cómodo y con botones delanteros, que dormir con una ristra de botoncitos en la espalda debe ser una tortura china. Lo normal al principio es cambiarlo varias veces al día... entre que no le pones bien el pañal, los buchitos de leche... Si alguien me pidiera consejo le diría que es mejor poca ropa y lavar a menudo porque en un par de semanas crecen puuuuuufff! Y tú ahí con ropita con la etiqueta...

2) Consumibles varios... 1 paquete de pañales, 1 paquete de discos de lactancia, 1 paquete de compresas postparto y cosillas de aseo para el peque. Almacenar más te puede llevar a tener que regalarlos. Importantísimas las tijeritas, que no veas lo que les crecen las mini uñas.

3) Silla para el coche grupo 0... Si pillas una con reductor genial, porque cuando lo sacas del hospital les sobra silla por todos lados. A mi ésto me costó un trauma, porque no sabes ni cómo ponerlo y los ves espachurraditos allí.

4) Cuna... Independientemente de que se decida colechar una cuna suele ser bastante útil. Nosotros tuvimos una minicuna que nos prestaron y posteriormente nos regalaron una cuna colecho. A día de hoy no utilizamos ninguna de las dos, pero bueno, ahí está por si en algún momento hace falta. Desde luego no es imprescindible, se puede vivir sin cuna, pero es una elección personal.

5) Cochecito... De nuevo otra cosa que se suele comprar pero que dependiendo de lo que te guste el porteo y al peque también es prescindible. En nuestro caso compramos uno y actualmente vive en casa de los abuelos. Nosotros porteamos exclusivamente. En algunos momentos se puede echar de menos, pero después de usarlo un par de veces y ver que aquello pesaba horrores para meterlo y sacarlo del coche, y que encima a D no le hacía nada de gracia lo jubilamos de nuestra vida.

6) Sitio para poner al peque un micromomento... Lo normal en casa es que el peque pase de brazos a brazos. A veces mochila, al principio bandolera... pero es cierto que hay ocasiones en los que necesitas un sitio portátil para ponerlo mientras tú haces alguna actividad en la que no lo debes o puedes llevar encima (ir al baño, estar al lado del fuego en la cocina...) Para esto tenemos una hamaquita. Es cierto que la usamos muy poco pero para cuando la usamos puntualmente nos va bien y no está de más tener una.

7) Bañerita... Ésto imprescindible no es, pero en nuestro caso era deseable por nuestra espalda. Ambos somos bastante altos y nos pillamos una bañera con unas patas altas y lo bañamos muy cómodos ahí. Eso mientras el nene quepa claro está. Luego a la bañeraaa!

Luego hay mil accesorios... que eso al gusto del consumidor, pero casi todos son para simplificar o hacer más cómodo algo. Nosotros no compramos nada de ese tipo... ni chupetes, ni el bote de leche artificial de porsiacaso... Lo único de porsiacaso que compramos fue un bibe de medela con tetina calma por aquello de si había complicaciones en el parto que hicieran que hubiera que darle algún bibe, al menos que fuera con eso. Afortunadamente no hizo falta...

Aparte de todo esto y mucho más importante que todo, lo que necesita un bebé es mucho amor del bueno, muchos brazos y mucha teta.








lunes, 31 de diciembre de 2012

¡Gracias papá!

Ayer leía en el blog de Mimos y Teta un artículo sobre el papel de los padres en el puerperio. Tras leerlo reflexioné sobre el papel del papá de D y no puedo hacer otra cosa que darle mil gracias porque desde el mismo parto hasta ahora ha sido exactamente lo que D y yo necesitábamos.

El papá de D fue uno de estos hombres que se negaban en rotundo a entrar al parto, hasta que unas semanas antes me dijo que sí que iba a entrar. Una vez estuvimos en el ajo no pude tener un mejor compañero. Le preguntó a la matrona cómo sabía mirando el monitor que venía una contracción y allí estaba atento para hacerme un masaje y darme calor en la espalda en los momentos complicados. No fue el clásico papá que parece que está animando a un equipo de futbol mientras empujaba... Hizo exactamente lo que necesitaba en cada momento... y por esto te doy las gracias.

Ya pasado el parto comenzó éste nuevo camino en el que nos convertimos en una familia. Individualmente cada uno tenemos nuestro rol... y sin siquiera hablarlo hemos asumido por completo que mi papel era dedicarme 100% a D y el suyo encargarse del resto de cosas permitiendo así que no me agobiara con nada. No quiere decir que no esté nunca con el peque... de hecho tienen sus pequeños rituales juntos que me encantan, pero es perfectamente consciente de que tanto el peque como yo necesitamos estar el uno con el otro. Hemos tenido una lactancia complicada al principio pero tremendamente placentera ahora mismo y de nuevo le debemos agradecer en parte también a papá éste éxito. No sólo por asumir todo lo extramaternal, sino por su incondicional apoyo en los momentos de grietas, dolor y tomas interminables, lecturas y búsquedas por internet... Aún recuerdo un día en el que al volver del trabajo me dijo que me admiraba por lo que estaba haciendo con el peque...

Hoy por hoy somos una familia, D está a punto de hacer los seis meses. Estamos aún iniciando nuestro camino y encontrándonos con nuestra nueva vida pero sin duda tengo que dar gracias a papá por ser el mejor compañero de parto, por darnos soporte y ánimos durante nuestra lactancia y por estar ahí incondicionalmente. Mil gracias papá, Te quierooooooo!

martes, 25 de diciembre de 2012

La historia de cómo empezamos a colechar

Soy una de esas personas que no consideraba la opción del colecho y seis meses después no concibo otra cosa. En el post voy a contar un poco qué nos ha llevado a ésta opción ni más ni menos respetable que otras...

La primera vez que coleché fue en el hospital al día siguiente de parir. D no cogía bien el pecho... Llanto, cansancio y dolor de pezones hicieron que llamáramos a una enfermera por si al peque le pasaba algo. Vino una enfermera estupenda que además de ayudarme con la posición me dijo que me calmara, me lo pusiera conmigo en la cama y que descansara. Aquello funcionó...

Ya en casa vi que aquello de levantarse a sacar al niño de la minicuna en cada toma nocturna no era ni de coña operativo. Te despiertas por completo y eso no es lo peor... Lo peor es que el niño también se despertaba por completo. Toma de una hora mínimo y además había que esperar para volverlo a poner en la minicuna porque si no se volvía a despertar. Total que de 8 horas con suerte dormía 3. Conclusión: Esto no es viable....

Empecé a ponerlo conmigo en la cama mientras le daba el pecho. La mayoría de las veces me dormía y sólo me despertaba cuando volvía a pedir. El miedo de "no lo chafaré" se fue solito porque me di cuenta de que aún dormida era perfectamente consciente de que D estaba ahí.

Prejuicios salvados y experiencia positiva en lo relativo al sueño me hicieron decidir finalmente que aquella debía ser muestra manera de dormir. Lo hablé con el papá de la criatura y pactamos que así dormiríamos. Al plantearnos el " hasta cuando" ambos tuvimos claro que el plazo lo pondría D.

Desde entonces en la cama somos tres... Y he de decir que lo que empezó siendo una solución de conveniencia "sueñil" se ha convertido en una experiencia estupenda. No sólo duermo muchísimo aún teniendo un niño que demanda varias tomas nocturnas, sino que además tengo un sueño de calidad, tranquilo... Sin desvelos de levantarme para ver si está bien. Sé que lo está porque está pegadito a mi. Abrir los ojos y encontrarse esa mirada limpia y sonriente... o esa carita de paz, tranquilidad y seguridad máxima si aún duerme... no tienen precio.

Sé que la moneda tiene otras caras. Muchos me dicen que no lo sacaré nunca de la cama.... Que no dormiré cómoda. Cuando me dicen esas cosas respondo que duermo cómoda y tranquila y que el día que me pida dormir en su cuarto igual le pido un huequito en su cama porque la que no voy a poder dormir soy yo :-)

Fuera de coñas.... Defiendo el colecho como la forma de dormir que a nosotros nos ha funcionado. No creo que sea mejor ni peor que otras formas de dormir. Simplemente es la nuestra. Dulces sueños!!!!

jueves, 20 de diciembre de 2012

24x7...

Hasta hoy eso es lo que he sido... Mamá 24x7. Todo mi tiempo para ti... Hoy mamá tiene que volver a ser algo más aparte de mamá... Ésta mañana al dejarte me he sentido rota. Sé que quedas en buenas manos, pero no son las mías. Desde que supimos que venías hemos sido un todo. Siempre tú y yo... Juntos. Nuestros paseos mañaneros susurrándote al oído cancioncitas o hablándote de las cosas que veíamos por la calle, alargar el levantarnos de la cama con juegos y risas mañaneras... Todo eso será ahora cosa del fin de semana. Saber que te quedas tranquilo hace que al menos pueda afrontar esto algo mejor, aunque ni en eso he encontrado el alivio. Me siento triste, me faltas... y aunque estés tranquilo sé que también te falto. Siento que te robo un tiempo que es tuyo, pero lamentablemente no puedo hacer nada más que compensarlo con mil besos, mil caricias, teta y todo mi tiempo fuera de estas que hoy califico de "horribles 8 horas".

martes, 27 de noviembre de 2012

Esos cacharros del infierno... "Los sacaleches"

Últimamente he iniciado una nueva relación en mi vida. Es un poco de amor-odio...Y sí, es con el sacaleches... Desgraciadamente éste país (iba a poner un calificativo ordinario pero finalmente me he abstenido) funciona como funciona y las mamás que damos teta tenemos que ordeñarnos para que nuestros peques se alimenten en nuestra ausencia laboral al tener que incorporarnos mientras aún son lactantes. Las quejas para otro post, que éste no iba de eso...
Pues bien, como toda madre que está preparando su vuelta al trabajo y no por ello renuncia a prologar su lactancia pues ahí estoy haciendo mi gran reserva congelada!! Y la odisea comenzó así...
Érase una vez un día no muy lejano la inocente Vicara, es decir yo, se sienta en el sillón, sacaleches en mano mientras D duerme, para sacar algo de leche para probar el sacaleches. Hay que decir que iba toda ilusionada pensando que iba a sacar como para llenar un bote de 150ml de una tacada (pobre infeliz....) Me enchufo el cacharro y pongo la mirada fija en el fondo del bote esperando ver caer cascadas de leche..... Pos no, de cascadas nada. Allí no caía nada. Pasaban los segundos y seguía yo allí mirando aquello hasta que zas! cae una gotita... Uff que alivio, pensé que o no servía el cacharro o se me había roto la teta de tanto uso ;-)  Pues sigue allí aquello gota a gota y al pasar quince minutos ya con un dolor de pezones que me recordaba al segundo día de nacido de D, decido hacer recuento de la extracción. Pongo el bote encima de la mesa y veo que marca 20 tristes mililitros. Diooooos pero esto es en serio!!!!??? Acto seguido enchufo al churrumbel en esa teta y traga que te traga se pegó una panzada y a dormir. Cómo puede ser que saque esa miseria si el enano después de sacar se ha puesto morado??? Decidí pues buscar respuestas en todas las fuentes posibles, la primera, Interné!
Así de primeras me calmó ver que mi problema era generalizado, pero claro, mal de muchos, consuelo de tontos porque a ver cómo demonios iba a hacer una reserva decente de 20 ml en 20 ml... Fue entonces cuando di con una página en la que en resumen definían la extracción de leche como una especie de masturbación mamaria (Oh! Loquehadichoooooo). Sí, básicamente para que aquello fluya y se produzca el reflejo no vale con enchufarse el cacharrito de marras sino que tienes que imaginarte que el bebé mama, pensar en el niño, en su olor, etc... Además de eso aconsejan aplicar calor, hacer masajes circulares y sacudidas para facilitar el trabajo al sacaleches y ya por último los truquillos de repetir tomas en la misma teta para saturar la que vas a extraer. Después de leer todo esto la cosa ha ido mejor, pero tampoco para tirar cohetes. Todo sea porque el churrumbel tenga alimento en mi ausencia...
Ahora ya hablando en serio. Extraer leche es complicado en casi todos los casos. Hay períodos en los que repentinamente sacas menos y otros en los que sacas más. La extracción por lo general es mejor a primera hora de la mañana, o tras una ducha caliente... Cada una debe buscar sus buenos momentos porque no hay normas cerradas. Os pongo varios enlaces interesantes sobre la extracción y conservación de la leche materna. Suerte con los cacharritos!!!

Sobre la lactancia materna y la vuelta al trabajo: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/lactancia-y-reincorporacion-al-trabajo-remunerado

Sobre la extracción de leche materna:
http://albalactanciamaterna.org/lactancia/extraccion-de-la-leche-materna

Sobre la conservación de leche materna: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/conservacion-de-la-leche-materna-extraida

En general para temas de lactancia la página de Alba es genial.

Criterios para elegir un sacaleches: ¿Cual me compro?

Lo primero en lo que hay que pensar para decidir qué sacaleches es más adecuado, es ver qué tipo de uso vamos a darle, ya que no es lo mismo tener que sacarse leche en plan ocasional que a diario.

Para el uso ocasional sin duda uno manual, porque son mucho más económicos y aunque hay que darle a la manivelita esa no está de más de vez en cuando que así hacemos ejercicio.

Si queremos el sacaleches para dejar leche a diario ahí ya tendríamos que irnos a uno eléctrico. De éstos hay de dos tipos... Los que son para extraer de los dos pechos a la vez (para personas pudientes y con prisa, ya que extraen más cantidad en menos tiempo pero salen un ojo de la cara y parte del riñón) y los que extraen de un sólo pecho (para los que aunque nos vendría bien el doble apreciamos todos nuestros órganos y no podemos pagar uno de los otros).

Ahora que ya está claro el tipo toca decidirse por una marca. Como no los he probado todos cuento pros y contras de los dos que he probado y ya cada cual que se forje su propia opinión...

Medela Swing
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Pros:

- Sencillito de limpiar (son 3 piezas)
- Fuerza de succión regulable. Regulando ésto, si te duele puedes     bajar un poco.
- Fase de estimulación y fase de extracción (velocidad) bastante similares a las del bebé.
- Tiene campanas de distintas tallas por si tienes un pezón muy grande.
- Tiene repuestos de todo y son sencillos de conseguir.

Contras:

- Es de los más caros.
- La velocidad no es regulable.

Philips Avent
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Pros:

- La velocidad es regulable y además puedes incluso grabarla. La fase de estimulación la harías manualmente y una vez comenzara a salir leche ya puedes poner el piloto automático.
- De los eléctricos es de lo mejor calidad-precio.

Contras:

- No se puede regular la intensidad de la succión y para mi gusto no se parece demasiado a la succión de un bebé (al menos del mío).
- Los repuestos sólo se consiguen escribiendo al fabricante, no los he visto en tiendas.

Pues esa es la Info de mi experiencia. Si en algún momento pruebo otras marcas, edito y añado la información.

La vuelta al trabajo y la incomprensión...

Llega el momento temido por la mayoría de madres que conozco... Y por mí misma... La inminente vuelta al trabajo. No voy a hablar de la vuelta al trabajo en sí, sino de la incomprensión generalizada cuando se toca en un tema de conversación. La cosa más o menos sucede así:

Vas por la calle y te encuentras con una persona "amable" que después de decirte hola y preguntarte por el niño suelta la perlita.... "¿Qué, ya queda poco para que se acabe la buena vida no?" Ojiplática perdida e intentando ser un poco más amable, respondes lo que no sientes o usas la coletilla de "Sí, si unos Euromillones no lo remedian je je" mientras se te revuelve hasta la última célula de tu organismo. Para todos éstos "seres amables" así me siento y si mi educación me lo permitiera así respondería ante el estupendo comentario...

1) Ante la insinuación de que una baja maternal es un período vacacional querido ser amable, he de decir que nunca he tenido en mi vida unas vacaciones tan agotadoras. Me paso el día pegada a mi hijo. Le doy teta cuando lo necesita. Esto no sólo es cuando tiene hambre, porque también es consuelo y cariño. Le canto, le bailo, juego con él, le tengo en brazos, mochila o fular, le cambio pañales, le saco a dar sus paseos... Y en medio de todas esas cosas a veces tengo tiempo de ir al baño a hacer pis y entretenerme unos segundos contemplativos extra. A veces, cuando hasta yo misma siento vergüenza al verme los pelos de las piernas y pensando en lo bien depilado que iba Macario en sus tiempos, intento pedirle al papádeD que esté con el enano un rato para depilarme. No sé lo que es una ducha tranquila de más de cinco minutos. La peluquequé??? Eso dónde era? En resumen, querido ser amable... Que vacaciones no son...

2) Llevo meses pegada 24 horas a mi hijo. Porque no sólo él me necesita, yo también le necesito a él. Sí, las hormonas hacen su trabajo y garantizan la supervivencia de una mini personita que depende de su madre haciendo que ésta se enamore literalmente de él desde que lo lleva en su vientre hasta que finalmente se materializa ante tus ojos. Sí, estoy enamoradísima de mi hijo y sí, la separación aunque sea por unas horas de él me horroriza.

Después de la dichosa preguntita de la vuelta al trabajo, algunos con el ánimo de animarte si te ven chafada te dicen una serie de frases de consolación que uffff... Ejemplos:

1) "Eso nada mujer, si son unas horillas de nada"... Ya, unas nueve horillas de nada no? Total si el día tiene un montón más, casi el doble! (Ironía Off) Primero que nada... Me cuesta ya horrores ir diez minutos al súper... Tanto que me he vuelto a casa con embutidos preenvasados con lo que los odio para no tardar más. Cada vez que pienso en esas 9 horas me dan escalofríos. Estará bien?, le dará fiebre?, comerá? (Ésto da para otro post), me echará de menos?... Y ya si pienso en los mil momentos que me voy a perder ya es que me corto las venas...

2) "Te va a venir bien distraerte con otras cosas"... A ver... Yo al trabajo no voy a distraerme. Voy a trabajar y muchas veces voy estresada con las mil cosas que tengo entre manos. Añado además que lo hago por la pasta, si no no iría. Eso por una parte, por la otra... No quiero hacer otras cosas, quiero criar a mi hijo, quiero disfrutar de él y que él sienta que su madre está ahí para todo. Ahora mismo mi cuerpo no entiende de realizaciones profesionales ni de nada parecido. Entiende de ser mamá.

Muchos lo leerán y dirán, vaya tía exagerada... No sé, simplemente me siento así. De éstos que me tachen de exagerada decir que no se viven igual los toros desde la barrera. Hay que ser madre para entenderlo. A todas aquellas mamis que se hayan sentido en mi situación todo mi cariño y comprensión. Es muy duro...