Estamos en plena "crisis" con el tema teta... No es una crisis como esas que se viven cada dos por tres cuando son peques peques... (de esas que se conocen como crisis de crecimiento). La crisis es física... Al enano le ha dado ahora por rascar con el dedo la parte de la areola que queda fuera de la boca (como cuando rascas uno de esos boletos de rasca y gana que te regalan en el súper o en la gasolinera en busca de algún premio que nunca se sabe si le toca a alguien o es un timo...). En éste caso el premio es una areola llena de pequeñas heridas... vaya tela...
Hace un tiempo tuvimos ya una crisis similar cuando le dio por meterse el dedo en la boca mientras mamaba o cuando le dio por morderme con sus recién estrenados mini dientes. La del dedo no recuerdo cuánto duró... la de la mordida duró aproximadamente 30 segundos... Recuerdo que fue impresionante porque estábamos tan tranquilos teteando como siempre, cuando de repente ¡chascazoooooo! Vi el firmamento completo con todas sus constelaciones. Evidentemente grité... (aunque luego le pedí perdón cuando lo vi mirándome con sus súper ojos más abiertos que nunca). Le expliqué con voz suave que a mamá le había dolido que no lo volviera a hacer. Lo hice porque alguna vez oí a alguna madre diciéndole a otra que eso le había funcionado, pero pensando que después de mi charla volvería a hacerlo de nuevo... Le vuelvo a ofrecer la teta y sigue mamando... Pasé unos minutos ahí con el miedo en el cuerpo... ¿volverá a repetirlo?, pero no... mi discurso le caló tan tan hondo que a fecha de hoy (espero que éste post no me gafe) no ha vuelto a repetirlo.
Y porqué el título del post y porqué el post... Pues muy sencillo. Anoche, maldiciendo internamente por lo que me duele el rasca rasca y en una guerra de "nene pone mano y empieza a rascar", "mami quita mano y la agarra acariciándole para que se despiste", "nene sigue ahí como quien no quiere la cosa intentando poco a poco acercar mano para rascar de nuevo" y así hasta el infinito.... Ahí me acordé del principio, del primer mes y medio... De cuando ésto no era un placer y de cuántas veces me dije a mi misma... ¿Porqué esto no te lo advierte nadie?
Nuestro inicio de lactancia fue complicado, es lo que tiene un frenillo sublingual corto tardíamente diagnosticado... Fueron mes y medio de tomas interminables que se juntaban unas con otras, grietas, dolor, lágrimas (muchas), visitas a grupos de lactancia... Fue duro y aunque nunca decaí y ni le dimos bibe ni chupete, muchas veces lloré por el miedo a terminar teniendo que dárselo. Recuerdo las clases de educación maternal y libros (un regalo para toda la vida, leído y releído mil veces)... decían que la teta no tenía horarios y demás... y claro, dices vale... no será cada tres horas... lo llevas interiorizado y listo, pero la primera vez que te ves 6 horas seguidas con el nene enganchado y que incluso terminas llevándotelo al baño enganchado en la teta porque o eso o te haces pis encima...ese día te preocupas... y por más que hayas leído te asaltan las dudas y los miedos. Tengo pendiente hacer una estadística en mi entorno maternal para ver qué porcentajes de lactancias son plenamente exitosas y placenteras desde el minuto cero, pero así sin mucha estadística ni nada, lo que más me suena es que casi todas las mamás que conozco ya sea por grietas, ingurgitaciones mamarias y demás cosillas tardan un poco en cogerle el tranquillo a ésto de la teta. En parte creo que por más decididas que estemos a dar la teta, la falta de costumbre y que la lactancia materna no sea lo que hemos mamado de siempre pesan mucho.
Pues ésta es toda la verdad que vivimos nosotros. Me hubiera gustado mucho que alguna mami me lo dijera, no desde el punto de vista negativo (que lo hacen mucho), sino desde el punto de vista que yo he querido trasmitir... El principio puede ser duro, hay que aprender a entenderse, porque cada pack mamá-peque es único. Pero luego.... todas las grietas, ingurgitaciones, dedos rascadores.... todo eso se olvida cuando le ves mamar con esa carilla de borrachín cuando el sueño le vence, o cuando te sonríe con la teta en la boca.... eso no se paga con nada!!!
Pues hala!!! En cuanto se le quite la manía del dedo volveremos a disfrutar plenamente :)
Olé, olé y olé!
ResponderEliminarEnhorabuena por esa lactancia feliz a pesar de las dificultades!
http://yentoncesllegonicolas.wordpress.com/2013/03/20/pon-un-bebe-en-tu-vida/
Graciaaaaas!!! Y que dure que dureeeee :D
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