Nueve meses yaaaaaa!!! D lleva semanas gateando y poniéndose de pie por todos lados... la evolución ha sido brutalmente rápida. Hace un mes teníamos un bebé con el que podíamos jugar sentados en el suelo de goma del salón, que podíamos bañar tranquilamente en su bañerita... Y hoy tenemos a ese mismo bebé "digievolucionado" (es que siempre me ha hecho gracia y quería ponerlo) que se gatea la casa en un plis, se pone de pie por todos lados (incluso en la bañera, lo cual es durísimo de gestionar) y experimenta soltándose para ver qué pasa... (leche al canto, vaya).
El papá y yo hemos decidido que queremos que sea libre. Nada de cunas-parque... Esta decisión va unida inevitablemente al hecho de que jamás se quede solo y al hecho de que debíamos convertir nuestra casa en un hogar a "prueba de bebés". Sobre esto último he de decir que creo que si pusiéramos a un bebé en una habitación completamente segura con un único peligro no tardaría ni 10 segundos en irse directito al peligro... Con los pastones que se deja una empresa en prevención de riesgos y lo fácil que los ve un peque...
Lo de poner la casa a prueba de bebés además está siendo algo especial... No sólo queremos dejarlo circular, sino que queremos evitar ir con el "no" pegado a la boca todo el día (de ahí el título del post con el súper palabro ése que me he inventado de Desnegativization). Los peques nos imitan y creemos (ya el futuro dirá si nos equivocamos) que la mejor manera de que el peque no se pase la vida negándose a todo es no negándole nosotros todo. Guardamos el "no" para ocasiones que realmente lo merezcan y para el resto la idea es hacer la casa un sitio seguro y sobre todo acompañarlo en su descubrimiento de todo lo nuevo. Es duro... Y a veces agotador... Pero es tan emocionante ver su cara cada vez que se da cuenta de que puede hacer algo nuevo...
Absolutamente de acuerdo!!!
ResponderEliminarNada de parques cerrados desde los que los bebés sólo pueden mirar y no tocar. me encanta el concepto de acompañar y no perseguir y bombardear con "no" "no" "no".
Nicolás con sus casi 8 meses todavía está comedido y apenas sale de sus colchonetas a descubrir el mundo, pero me temo que ya queda menos... Animo!!!
Huy ya verás el cambiazo tan rápido... Lo de D ha sido meteórico... de una semana a otra cuando pensábamos que de eso de gatear ná de ná nos dio el sorpresón. Dos días más tarde poniéndose de pie él solo por todas partes. Es maravilloso pero se pasa una el día atacá. Lo de no tener el no en la boca continuamente es un ejercicio de concienciación. Pero nada, agotada... pero feliz!!
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