viernes, 1 de febrero de 2013

Los grupos de apoyo a la lactancia no son ninguna secta

Hoy toca post de los duritos.... publico ésta entrada porque ya me aburre y mosquea escuchar el tema de los grupos de lactancia y la secta....

Cada vez que tengo una conversación sobre el inicio de nuestra lactancia con alguien y le digo que fui a grupos de apoyo me sueltan: "Huy, pero esos grupos son un poco sectareos no??"

Sé que es poco probable que acabe aquí leyendo ésto alguien que no tenga un pensamiento similar al mío, pero por si acaso voy a cascar mi más sincera opinión con respecto a ésta estupidísima afirmación....

Lo primero es dejar claro que las que queremos dar la teta, damos la teta... No lo hacemos porque nadie nos haya comido el tarro. Lo hacemos por convicción, porque nos hemos informado y consideramos que es la alimentación idónea para nuestros hijos. Sin ésta convicción es muy improbable tener una lactancia feliz y duradera por mucho que alguien te coma el coco...

¿Para qué sirve un grupo de apoyo a la lactancia? 

Pues el nombre lo dice muy claro. Es un grupo, formado por personas que desinteresadamente ceden su tiempo y conocimientos sobre lactancia para ayudar a madres que quieren dar la teta y tienen algún problema para hacerlo. Me duele mucho oir la palabra secta porque muchas de éstas mujeres que ayudan en los grupos de apoyo son a su vez madres. Su tiempo, como el de cualquier madre, es escaso, y sin embargo en un acto altruista lo ceden para ayudar a otras madres y hacer que haya lactancias tan felices y duraderas como las personas que acuden en busca de ayuda quieran. El pago a éste tiempo que regalan en pro de otras personas que ni siquiera conocen, es que las llamen "secta"???

He ido a varios grupos. En ninguno de ellos me han intentado convencer de nada. He ido con problemas y me han ayudado a solucionarlos (algunas de una manera y otras de otra). Gracias a uno de éstos grupos, cuando D tenía poco más de un mes, supimos que tenía frenillo sublingual corto y ése era el motivo de mis grietas. Lo habían visto varios pediatras (en el hospital y el centro de salud). Dije varias veces que me dolían mucho los pezones y tenía grietas, y sin embargo ninguno diagnosticó a D... Tras decirme eso, lo llevamos a un pediatra que me recomendaron en el grupo y tras hacerle el corte, pasamos de una lactancia que era un infierno a una lactancia placentera que se prolonga actualmente y ojalá lo haga por mucho tiempo.

Necesitamos éstos grupos porque lamentablemente dar teta ya no es lo normal, porque muchas no hemos visto dar teta en la vida... porque sólo dimos biberones a nuestras muñecas mientras las sosteníamos con su cuerpito mirando al techo, porque apoyábamos sus cabecitas en el codo, como cuando se da bibe, en lugar de hacerlo en nuestro antebrazo...

Sólo pido para éstos grupos RESPETO... Jamás se leerá en éste blog un post criticando o enjuiciando a alguna mamá que ha decidido dar biberones de leche artificial a sus hijos. No soy quien para juzgar a nadie. No creo que quienes acusan a los grupos de ser sectas tengan tampoco derecho a hacer esos juicios. Y por último un pensamiento en alto que espero no hiera la sensibilidad de nadie...

Si una mamá da la teta a su hijo hasta los 5 años es su elección y la de su hijo. No veo porqué nadie que no sean ellos dos deba tener ninguna opinión al respecto. Cuando digo nadie, me refiero a pediatras, psicólogos, fruteros o la vecina del quinto... Incluso tú (lector@)


jueves, 31 de enero de 2013

Accesorios de colecho

Últimamente me ha llegado por varias fuentes la foto de una especie de cojín para colecho modelo "paranochafaralnene". Viene siendo algo parecido al típico cojín en el que duerme el perro pero en versión niño y supongo que más caro fijo. 
Yo no sé si D es un caso extraño, pero dudo que le hubiera hecho mucha gracia que lo metiera en una cosa de éstas incluso con días. Se movía mucho desde el principio.

Ésto y las cunas colecho son los típicos accesorios de "quiero dormir con el peque pero tengo un miedo inmenso a chafarlo". Ambas cosas para mi tienen varios defectos. El primero es que el peque no es que quiera dormir cerca de ti... para eso le vale estar en una cuna pegada a la cama... es que lo que quiere es tocarte, sentirte y de hecho es que aunque tengan poquitos días se las ingenian para reptar hasta que te tocan con una mini parte de su cuerpo. Yo si me lo dicen no me lo creo, pero D lo hace desde que tenía días. El segundo defecto es que la mayoría de éste tipo de accesorios impiden la lactancia en modo "self service". Al principio los nenes son pequeñitos y no lo hacen, pero ya D es capaz de pillar la teta él solito y apenas se despierta una cuando lo hace.

Nosotros como buenos padres novatos que somos, tenemos una cuna de colecho. Afortunadamente fue un regalo, aunque costó un pastón y podríamos haberlo aprovechado en algo realmente útil... Ahora la llamamos "Objetos perdidos", porque la usamos para poner en ella todo aquello que no tiene un lugar muy definido... D tiene seis meses y podríamos decir que ha acumulado un total de media hora en la cuna (tirando por lo alto). Entiendo perfectamente los miedos. Yo también los tuve.... Pero hay opciones mucho más económicas para aplicar hasta que se te quita el miedo (que se te quita fijo, ya te lo digo yo). La primera es hacerte una cuna colecho low cost comprando la baratita de Ikea. Aquí lo explican estupendamente bien. También están las opciones de "amurallar al niño" poniéndo algún cojín entre adulto y bebé, pero a mi personalmente esto me parece más peligroso y hasta una cama King Size se te queda pequeña con tanta gente y cojín...

Al principio le das mil vueltas y luego llega un día en el que ya es completamente normal, tienes clarísimo que no lo vas a chafar y llega la etapa de "quien se fue a hacer pis perdió su sitio" y te ves durmiendo a los pies de la cama mientras el churrumbel y el papi se tienen pillada enterita tu flamante cama de 1,80 :D Y es que con las camas cuando se colecha pasa como con los discos duros... Cuando los compras dices: "que vaaaaaa jamás lo llenaré!!!" (y a los dos meses te ves borrando porquería porque ya allí no cabe ni un triste kb). Ésto llevado al mundo cama cuando se colecha, es lo mismo que: "que vaaaaa que tengo una cama de 1,80, cabemos perfectamente los 3!"... 6 meses después he podido constatar que un bebé puede ocupar una superficie superior a la de dos adultos (tamañito grande). Así que burro grande...


martes, 29 de enero de 2013

Historias para no dormir: "El día que me convertí en una Transgresora Alimentaria"

He decidido abrir un nuevo apartado en el blog que titularé "Historias para no dormir". En él voy a ir metiendo todas las cosas psicodélicas que me pasen y hoy he decidido inaugurarlo con la batalla de hace un par de semanas, cuando D se puso malito del estómago por primera vez. A pesar de que lo voy a enfocar con humor la verdad es que lo pasé bastante mal, pero bueno, es lo que toca.

Aquí empieza la historia....

Antecedentes... 6 meses ya cumplidos. Era martes, llevábamos desde el sábado probando papaya. Ese mismo día había comido papaya a mediodía. Sobre las seis de la tarde estábamos jugando tranquilamente y derrepente lo noto raro... lo cojo... y chas! vomitada inmensa. Hago un breve inciso en éste punto. Recuerdo haber preguntado alguna vez a otras mamis que cómo se diferenciaba un vómito de un buche grande... He de decir que es como lo que se preguntaba una mil veces de embarazada "me enteraré si se me rompe la bolsa?". La respuesta el SI (con mayúsculas y en negrita.... es radicalmente escandaloso). Retomamos... El caso es que me cambio de ropa, lo cambio a él... y pienso. Bueno, esperemos qué pasa. A ése le siguieron otros dos vómitos y ya decidí llamar al pediatra porque además no quería teta.... Aquí empieza lo bueno...

Yo: Hola, soy la mamá de D. Ha vomitado 3 veces
Pediatra de D: Hola mamá de D, qué edad tiene D
Yo: 6 meses
Pediatra de D: ¿Ha comido algo nuevo?
Yo: No (y era cierto, la papaya la llevaba comiendo desde hacía 4 días)
Pediatra de D: Le ha dado algo después de vomitar
Yo: Lo he intentado, pero no quiere
Pediatra de D: Pues mejor lo trae y le echo un vistazo

Una vez en su consulta...

Pediatra de D: Bueno, qué ha comido hoy?
Yo: Pues teta y a mediodía un poco de papaya.
Pediatra de D: PAPAYAAAAAAAA?
Yo: Sí, por?
Pediatra de D: LA PAPAYA NO ESTABA EN LA LISTA... (con cara de "eresunamalamadre")
Yo: Mire, lleva comiendo papaya desde el sábado. Hoy la comió casi 6 horas antes de vomitar por primera vez y por último el vómito no contenía en absoluto nada de papaya. Por otro lado... yo he estado también mala del estómago hace poco, un virus....
Pediatra de D (en modo cegado por mi desobediencia): Pero es que la papaya es una fruta muy fuerte para un bebé de 6 meses...
Yo (modo pensamiento): Pues no deben pensar lo mismo los de la seguridad social, que me la han puesto en la lista.
Yo (modo hablante): Vale....

A partir de éste momento desistí de hablar más... Para qué gastar saliva con alguien que hace cero intentos de escuchar lo que dices... Me dio un informe en el que decía que le diéramos suero hasta que tolerara dos horas y ya luego teta. En el diagnóstico las lapidarias palabras "TRANSGRESIÓN ALIMENTARIA".

Fin

Moraleja: Y ésta es la historia por la cual el pediatra de D pasó a ser el Ex-pediatra de D y a la vez en el momento en el que me convertí en una "Transgresora alimentaria" (previo pago de 50 €). Sí, soy una pringada, lo sé...

Ya en la red se habían hecho eco de la noticia :D Mil gracias N por esa noche-guardia de apoyo emocional!

viernes, 25 de enero de 2013

Descubiendo superpoderes: "El agarrón por la nuca a 2 milímetros del suelo"

Bien, hoy he decidido de nuevo inaugurar ¡nueva sección del blog!. La voy a dedicar a los nuevos superpoderes que una como madre novata va descubriendo...

El post de hoy lo voy a dedicar a un superpoder que detecté ayer que tenía, tengo algunos más, pero esos para otro día... Bueno al lío...cuento la batalla...

Érase una vez una mamá (yo) y un bebé de 6 meses (D) jugando alegremente en el suelo del salón (habilitado con el piso ese de goma de puzzle a tal efecto) porque somos antiparque. El caso es que D hace tiempo que ya se mantiene bastante bien sentado, así que ya hemos retirado de sus retaguardias el cojín de "porsisecae". Pues bien, ayer después de hacer un súper giro extraño buscando un juguete que quedaba algo detrás de él se desequilibró y fue cayendo inevitablemente rumbo al megacoscorrón (eso sí, contra lo "blandito" del suelo). Peeeeeeero es ahí cuando mamá descubre su superpoder y en menos de 0,00000001 segundos saca la mano que tenía debajo de su cuerpo (estaba boca abajo) y la pone estratégicamente en la nuca de D salvándolo a 2 milímetros del suelo del súper coscorrón en plan Ninja totaaaaal!!!

Pues eso, los reflejos que una no sabe que tiene ahí están para cuando hacen falta evitar un buen tortazo. Para los casos en los que el superpoder falla "Arnidol" :D

viernes, 18 de enero de 2013

¿Pero dónde se han metido las 24 horas?

Como cada día (desde que tocó volver a ser informática de nuevo) comienza el día... a las 06:15. Ya no es como antes, ya no me despierta una sonrisa de D, sino que lo hace el despertador grgrgrgrgrgr. Las 24 horas no dan para todo y anoche me dio por pararme a pensar en qué se me va el día. Ésto fue lo que me dije....

06:15 Suena el despertador!!!! En este punto pueden pasar dos cosas... El despertador está en el lado del papá porque por mi lado tenemos "objetos perdidos" (la cuna colecho llena de cosas). El caso es que dependiendo de lo rápido que sea el papá y de cómo esté de dormido D, puede ser que con el despertador se medio-despierte, en cuyo caso hay que estar rápida a enchufar la anestesia (teta) para que siga durmiendo un rato más que ese tiempo lo necesito!!!!

Aprox. 06:20. Me deslizo hacia los pies de la cama "sustituyéndome" por una manta estratégicamente posicionada para que D note poquito la pérdida . A veces también aviso al papi para que se pegue por si toca comprobación de presencia. Una vez con los pies en el suelo ¡¡¡a correr!!! Tengo 40 minutos para ir con mi amigo el sacaleches, vestirme, preparar la ropa para dejar a D con sus abuelos, lavar el sacaleches para llevármelo al curro. ¿Desayunar? ¿Y eso qué es lo que eeeeeees?

Aprox. 07:00. Me acerco a la habitación y le digo al papi que se lleve al enano a cambiarle el pañal (que puede pesar aproximadamente lo mismo que el niño). Muchas veces dormido, otras ya de juerga. Papá se va a cambiarle el pañal mientras yo termino mis preparaciones. Acto seguido nuestro momento. El teteo matutino previo a salir pitando a casa de los yeyos.

Aprox. 07:15. Abrigar al enano, cargarse bolso, bolso de sacaleches, bolso de D (viva la mochi porque si no no tendría manos pa tanta cosa) y bajamos al garaje rumbo a casa de los yeyos.

Aprox. 07:30. Llegamos a casa de los yeyos y ya está allí el santo abuelo o la santa abuela con los brazos abiertos para coger a D. Corriendo voy a la cocina a dejar la leche para D en la nevera y a tomarme el vaso de leche con nesquick que me espera en el microondas. No se queda la cosa ahí... también pillo mi sandwich calentito y mi "algo" (porque esto es una sorpresa) para media mañana. Si es que cuando digo santo abuelo y santa abuela lo digo no sólo porque les agradezco profundamente que se queden con D y lo traten tan bien como lo hacen, sino porque a mi misma me tratan como a una reina.

Aprox. 07:40. Le doy un beso y un achuchón a D y salgo pitando al trabajo. Pongo en la radio "Buenos días Javi Nieves" en Cadena 100....

Aprox. 08:00. Llego al trabajo y al lío. Aún no consigo adaptarme del todo. Se me va muchas veces la cabeza y no consigo concentrarme 100%, lo que en mi trabajo es algo problemático... No son tareas rutinarias, sino de pensar y bueno, así estamos.

Aprox. 12:00. Momento sacaleches... Como no tengo derecho a tiempo para sacarme leche al haber pillado el permiso de lactancia acumulado, lo que hago es aprovechar el descanso para desayunar para sacar leche. He tenido suerte y en lugar del baño me prestan un despacho que está casi siempre vacío para hacerlo. A partir de este momento ya no doy una... No sé, es como si después de sacar leche ya estuviera en otra cosa. No puedo volver mentalmente...

16:00 (ésto sin el aproximadamente) Salgo como una loca (previo recoger la leche de la nevera que de eso no hay que olvidarse) a por mi muñecoooooooo!!!!

Aprox. 16:15. Ya lo tengo en mis brazos. Teteamos, nos miramos, nos achuchamos..... Cuando terminamos de tetear toca comer. No se sabe la hora, depende del día, pero no importa cuando. De nuevo mis santos suegros tienen siempre preparado un plato de comida (gracias!) Depués de comer nos vamos para casa.

Aprox. 18:00. Depende de cómo estemos toca paseo en la mochi y hacer algún recadito (siempre con él) o quedarnos en casa entre teteo y teteo, juegos, risas...

Aprox. 20:00. Toca cena, porque ya el enano comienza a pedir sueño. El papá prepara un sandwich y algo de beber y me lo trae para comer mientras teteo o mientras él pilla al peque y comienza el ritual del baño.

Aprox. 20:30. Toca baño, momento de risas y prisas. Mientras papá lo seca, le pone sus cremitas y lo viste me toca correr para preparar el sacaleches para el día siguiente y congelar la leche si hay para congelar.

Entre las 20:30 y las 21:00 se acaba el día... Toca el teteo nocturno. Papá lo pone en la cama y se gira desesperado hacia mi diciendo su "jeje" "jeje". La mayoría de las veces ni siquiera come, sólo quiere estar conmigo... Siempre pone sus pies apoyados en mi y pilla teta a dos manos. Al principio cuando veía que ya se dormía intentaba levantarme para poder tener algo de tiempo para mi (leer, ver alguna serie...) pero ya ni lo intento. Como no me note al lado, se despierta y vuelta a empezar. Así es que ya opto por quedarme. A veces aprovecho... wasapeo y feisbuqueo a una mano...

Éstos son mis días. No me quejo... Sanidad aún no ha intervenido en nuestra casa gracias a que una vez por semana viene una chica a limpiar y a que papá ayuda muchísimo. Me falta tiempo con el peque, desde que llego del trabajo a que dormimos se me pasa volando. ¡Los fines de semana saben a gloria! Ahí si que me despierta una sonrisa (eso sí, por la costumbre, sobre las 7 y pico, que hace menos gracia)

jueves, 17 de enero de 2013

Un placer...

Anoche mientras estábamos en nuestro teteo nocturno para comenzar el sueño, en ese momento en el que yo aún sigo despierta porque no son ni las nueve de la noche pensé en escribir éste post.

Lo pensé mientras D, medio dormido medio despierto me acariciaba la cara con esa manita suaaaaave y calentita. En ese momento pensé que a pesar del stress del día, del levantarme a las 6 de la mañana a mi reunión matutina con mi amigo el sacaleches (sí, a pesar de mi anterior post es mi amigo), de las prisas para vestirme, darle teta, cambiarle el pañal y salir corriendo a dejarle con los abuelos, de los problemas en el trabajo, de sentirme desubicada muchas veces, de que mis días acaben a las nueve de la noche porque cuando se duerme y no sigo a su lado se despierta, y de mil cosas más.... a pesar de toooodo eso, soy feliz. Lo soy en parte por éstos pequeños momentos... que son sólo nuestros, que hacen que nunca haya podido sentirme más unida a una persona como lo estoy a D. Es nuestro cordón umbilical wifi (me sale la vena friki)...

Por todas esas caricias en la cara, por sus brazos alargándose hacia mi cuando llego del trabajo, por esos "jeje" "jeje" nerviosos que hace mientras me bajo la camiseta, por los contorsionismos buscando cuando le tengo cogido en una posición no apta para el teteo... por todas esas cosas nuestra lactancia es un placer y la seguiremos manteniendo mientras así sea (un placer).

viernes, 4 de enero de 2013

La famosa retracción prepucial

Resulta que en una de esas maravillosas revisiones del "niño sano", que al menos en nuestra comunidad hacen casi en su totalidad la enfermera de pediatría, a D le hicieron a traición una retracción prepucial (con cuatro meses). Fue a traición porque la enfermera aprovechó que me agachaba a coger del bolso la cartilla de vacunación para hacerlo. Y mi mosqueo cuando lo vi fue de los buenos... Sobre la marcha le dije que soltara al niño y dejara de hacerle eso porque para más inri la muy bruta le llegó a hacer sangre... 

Por ésta experiencia decidí documentarme al respecto y reforzar la idea de que no es necesario e incluso contraproducente realizar ésta técnica en bebés. En su libro "Un regalo para toda la vida" el pediatra Carlos González dedica una parte del texto a explicar porqué no hay que hacerlo. La explicación en cualquier caso es muy breve... Los bebés nacen con adherencias fisiológicas, completamente normales y que van desapareciendo con el tiempo cuando él mismo se vaya tocando (cualquiera que tenga un niño sabe que se pegan unos estirones), los cambios hormonales... Forzar éste proceso puede crear adherencias traumáticas que deriven en una fimosis real. En el blog "Amor maternal" hay un excelente artículo con referencias a estudios médicos que os invito a leer para estar plenamente informadas del tema.